Analizando el balance de una empresa – pasivo a corto plazo (VIII)

Una vez analizados los pasivos a largo plazo de la empresa en el post anterior, pasamos a detallar lo que se denominan pasivos a corto plazo.

Dentro de este también llamado pasivo corriente podemos distinguir entre aquellos pasivos que surgen de forma “espontanea” y aquellos que la empresa contrata con la finalidad de aportar liquidez puntual a la empresa.

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¿Qué podemos considerar como financiación o pasivo espontaneo? Todas aquellas deudas que la empresa contrae por el simple hecho de estar operativa. Son dos partidas fundamentales: la cuenta de proveedores y la cuenta de acreedores.

¿Qué refleja la cuenta de proveedores? En esta cuenta se contabilizan todos los importes procedentes de compras siendo el saldo el importe pendiente de pagar a la fecha del balance. El saldo de la misma está directamente relacionada con dos factores: El volumen de compras y el plazo de pago. El volumen está función de las compras y el saldo pendiente de pago suele ser una ratio o proporción que se mantiene en el tiempo. A mayores compras  (y generalmente motivado por mayores ventas) el saldo de la cuenta de proveedores suele aumentar. Hay veces que sube más de lo previsto y suele responder a pedido puntuales de inicio de año o cuando el empresario prevé una subida de precios y quiere hacer acopio, pero en el tiempo es un ratio que se suele mantiene.

El saldo de la cuenta de proveedores es un crédito que recibe la empresa de sus suministradores y hay que verlo como tal, es decir como una deuda que tiene que pagar la empresa y que generalmente se pagará con el “cobro de sus ventas” (¡no con sus ventas!). Los proveedores de las empresas, al igual que haría un acreedor financiero, ponen límite al importe máximo que puede deberles un cliente. En ocasiones los proveedores exigen a sus clientes avales bancarios para seguir vendiéndoles a crédito.

El plazo de pago a los proveedores depende de la capacidad de negociación de ambas partes. De todos es sabido que las grandes empresas pagan en plazos mayores que las menores y aunque se intenta legislar para que esto no ocurre, no siempre está claro desde que momento se considera la deuda del proveedor (entrega de la mercancía, albarán, factura,…).

El cálculo del plazo de pago es sencillo y con los datos que nos aportan los estados financieros podemos obtenerlo:

(Saldo cuenta de proveedores / Compras netas del año) x 365

Con esta sencilla fórmula obtenemos en días el plazo medio de pago. (En el activo circulante ya obtuvimos el plazo de cobro). Es un plazo medio aproximado de todos los pagos pues  lógicamente los hay al contado y otros a mayor plazo. Lo importante no es ver si aumenta un día más o menos, sino ver la tendencia entre ejercicios.

Un sencillo ejemplo: La empresa Cerlersa tiene a fin de año saldo de proveedores por 750.000€ habiendo realizado compras en el ejercicio por 6.500.000 €. ¿A qué plazo paga?:

Resultado: 750.000€/6.500.000€ x 365 = 42 días de plazo medio de pago.

Variaciones importantes en plazos respecto a ejercicios anteriores pueden tener diversas lecturas: Aumento de plazo, puede ser problemas de pago o también que se han negociado condiciones mejores con el proveedor. Disminución: Los proveedores han reducido el plazo de cobro – ¿desconfianza? – o puede que hayan negociado descuentos por pronto pago. Como veis no hay contestación positiva o negativa, lo importante es saber si se han producido cambios significativos, y si los hay, habrá que preguntarlo.

¿Qué movimientos tienen la cuenta de proveedores durante el año?

Al inicio del ejercicio la cuenta de proveedores es el saldo de las compras aún no pagadas a proveedores, generalmente del año anterior. Durante el año se le van sumando los importes debidos por compras del año y se le van restando los pagos derivados de las mismas quedándonos finalmente con un saldo final de pagos pendientes a proveedores, que generalmente son debidas a compras del año que termina.

Si la cuenta de proveedores es lo que debemos por lo que compramos y lo que compramos pasa por la cuenta de existencias, todas estas cuentas deben estar relacionadas. Veamos cómo.

Ejemplo: La empresa Aguas de Quintana SL nos aporta la siguiente información:

  • Existencias iniciales al 1/1/2015: 500.000 €
  • Existencias finales 31/12/2015: 575.000 €
  • Pagos pendientes proveedores al 1/1/2015: 350.000 €
  • Pagos pendientes proveedores al 31/12/ 2015: 325.000 €

El Coste de las Mercancías Vendidas (aprovisionamientos +/- variación de existencias) que no son las compras del año sino las mercancías vendidas, es un importe que obtenemos de la cuenta de Pérdidas y ganancias y son 1.200.000 €.

Con toda esta información podemos saber:

  1. a) Cuanto ha comprado en el año:

CMV= Existencias iniciales + compras –existencias finales= 1.200.000,

1.200.000 € = 500.000 € + Compras – 575.000 € por tanto Compras son: 1.275.000 €

  1. b) Cuanto ha pagado a los proveedores en el año:

Saldo inicial de proveedores + compras – saldo final = pagos a proveedores

350.000 € + 1.275.000 € – 325.000 € = 1.300.000 €.

  • Por lo tanto sabemos que la empresa ha comprado mercancías por 1.275.000 €
  • Ha consumido mercancías por 1.200.000 €
  • Ha pagado mercancías por 1.300.000 €

Nos quedamos con estos datos, que nos será muy útiles cuando analicemos el cash-flow real de la empresa  en próximas entradas en nuestro blog.

Un pensamiento en “Analizando el balance de una empresa – pasivo a corto plazo (VIII)

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