Archivo por meses: agosto 2016

Grow.ly recibe la autorización de la CNMV

Grow.ly ha recibido, de conformidad con la Ley 5/2015 de Fomento de la Financiación Empresarial, la autorización por parte de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) para  operar como Plataforma de Financiación Participativa (PFP). Es una excelente noticia que nos anima a seguir trabajando para ofrecer una alternativa de financiación a las pymes españolas y una oportunidad de rentabilidad para los inversores.

Derivado de dicha autorización la denominación de la sociedad se va a transformar de Plataforma Grow.ly, S.L. a Grow.ly Plataforma de Financiación Participativa, S.L.,  nombre con el cual estamos en trámites de la inscripción definitiva en el registro de la CNMV.   En cuanto al dominio va a seguir siendo el de Grow.ly a todos los efectos. Estamos también modificando los documentos contractuales y aprovechamos para realizar algunas mejoras operativas en nuestra plataformas tales como la posibilidad de automatizar las ofertas para todos aquellos inversores acreditados que lo deseen.

Desde el principio en Grow.ly hemos apoyado la regulación de nuestra actividad  y participamos activamente en el desarrollo de la Ley 5/2015 ya que consideramos que es un elemento clave para dar seguridad al sector, aumentar la confianza de los inversores y las empresas y establece un marco de trabajo común para todas las plataformas.

En Grow.ly hemos apostado siempre por la transparencia para todas las partes involucradas y seguiremos trabajando intensamente para dar el mejor servicio a nuestros inversores y nuestras empresas, los auténticos protagonistas del crowdlending.

Analizando el balance de una empresa (XI)

En el último capítulo de nuestro blog de “análisis de balances” analizamos el concepto de Activo Circulante Neto (ACN). Allí comentamos que el crecimiento de las empresas implica generalmente un crecimiento del ACN. Hoy veremos que podemos llevar este ratio a días para una lectura más fácil del mismo.

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Yéndonos al ejemplo del capítulo X veíamos que el ciclo de maduración en días era de 105 días (60 días de existencias, 90 días de cobro medio de clientes y 45 días de plazo medio de pago a acreedores y proveedores). No obstante una política comercial más agresiva dando mayor crédito comercial- a pesar de la oposición del Director Financiero de la empresa- amplió el plazo de cobro de 90 a 120 días llevándose el ciclo de maduración a 135 días. Este un buen indicador para comparar con el mismo ciclo de años anteriores. Cambios significativos deben aclararse y justificarse.

Generalmente nos preguntamos cuál es el nivel de deuda financiera a corto plazo que una empresa debe tener. Una aproximación a la misma es conocer el nivel de compras-teóricas – diarias que hace la empresa. Con un simple ratio de Compras/ 365 días, nos da un importe en euros. Si multiplicamos este importe por los días del ciclo de maduración nos ofrece un importe teórico máximo de financiación a corto plazo.

En este punto nos remitimos a lo que comentamos en los primeros blogs, los ratios son como las analíticas de un paciente. Un indicador por si mismo no suele tener significado si no se conoce al paciente y sus hábitos de vida. Al igual que un doctor no es un programa informático sino que interpreta los análisis junto a otros factores, el analista debe hacer lo mismo con los ratios.

Un último apartado del análisis horizontal del balance es relacionar los activos con los pasivos por su nivel de vinculación o garantías.

Las situaciones más habituales son las siguientes:

  • Activos fijos (terrenos, inmuebles,..) hipotecados en garantía de pasivos financieros generalmente a largo plazo y que suelen responder a financiación directa. Ej: compro un inmueble con un préstamo, hipotecando el bien que compro.
  • Activos fijos (maquinaria,…) comprados con condición resolutoria, es decir, que si no se pagan en su totalidad pueden revertir al vendedor, pues mantiene un derecho sobre ello.
  • Activos en régimen de leasing o arrendamiento financiero. Propiedad condicionada al pago de las cuotas.
  • Afectaciones o pignoraciones (*) de cuentas de clientes en garantía de deudas.
  • Afectaciones o pignoraciones de las existencias en favor de acreedores. No suele ser muy habitual pues cualquier modificación de las existencias pignoradas – como una venta – implica el control y despignoración de las mismas siendo muy costoso el proceso con riesgo de bloquear la actividad comercial.
  • Saldos de tesorería, saldos en bancos, – generalmente clasificados como inversiones financieras– pero que en la práctica no son disponibilidades líquidas pues son saldos bloqueados en garantía del buen fin de financiaciones.

(*) la pignoración es un derecho real de garantía que implica su formalización en documento público (ante fedatario público) para que surta efectos ante terceros.