Analizando el balance de una empresa (XIX)

Tras nuestro último post sobre análisis financiero, hoy iniciamos un breve análisis de los ingresos o pérdidas extraordinarias. Como su nombre indica no son operaciones recurrentes por ello debemos diferenciar las actuaciones típicas de las atípicas o no recurrentes. Empresas que recurren a este tipo de ingresos para mejorar sus cuentas de resultados generan dudas sobre su viabilidad a futuro. Igualmente cuando las empresas incurren en gastos extraordinarios deben valorarse si son producidos como consecuencia o reflejo de situaciones de años anteriores (Ej.: dar de baja clientes o existencias sin valor que no se hicieron en su momento) o son producto de sucesos extraordinarios de ejercicio en curso (incendio, etc.). 

Por ello podemos concluir que buenas empresas que generan un año de pérdidas por motivos extraordinarios (incendio o un plan de reducción de plantillas) normalmente podrán superar esa situación con su actividad ordinaria de años futuros. Por el contrario, empresas “malas” que superan el año con beneficios extraordinarios no podrán subsistir indefinidamente generando este tipo de ingresos. 

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Por ello cuando analicemos el cash-flow recurrente de una empresa hemos de restar los ingresos extraordinarios y sumar las pérdidas extraordinarias para tener una visión de la actividad ordinaria de la empresa. 

Al deducir las partidas extraordinarias (positivas o negativas) de su margen ordinario obtenemos en Beneficio antes de Impuestos. 

Nos queda un último coste por imputar a la cuenta de resultados. Los impuestos que gravan los beneficios de las empresas o los créditos fiscales que pueden generarse cuando se incurre en pérdidas. 

Hacienda es un socio que tienen todas las empresas y que les hace participes de sus beneficios. El impuesto de sociedades es un porcentaje sobre el beneficio, porcentaje que depende de varios factores. Primero es el tipo impositivo que fijen las autoridades fiscales: 15%,20%,30% 35%… que, según el momento y el tamaño de la empresa, puede variar. Adicionalmente las autoridades pueden otorgar beneficios fiscales vía desgravaciones por múltiples motivos: creación de empleo, inversión en tecnología, que reducen el tipo impositivo. 

Cuando la empresa incurre en pérdidas puede generarse un ingreso contable (no de caja) por el crédito fiscal que obtiene, es decir por la capacidad que tienen de compensar a futuro esas pérdidas con beneficios futuros y ello conlleva que en su cuenta de resultados refleje un ingreso, insisto no de caja, que generalmente se corresponde con una cuenta en el activo no corriente (activos por impuesto diferido) que refleja el saldo de impuestos a compensar en el futuro, se convierte en un crédito de la empresa contra la administración. 

El impreso del Impuesto de Sociedades, en la parte de liquidación nos da pistas sobre el importe devengado de impuestos y las posibles desgravaciones o bonificaciones que ha tenido la empresa, por eso es conveniente siempre pedirlo.

Continuará…

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