Archivo por meses: octubre 2018

Novedades web Grow.ly

Desde Grow.ly hacemos un esfuerzo constante en mejorar la transparencia para que nuestros usuarios puedan tener toda la información a su disposición y, en este sentido, recientemente incorporamos información sobre la distribución de su cartera, si tienen o no mucha concentración en una empresa y un índice de concentración. Siguiendo con esta línea hemos incorporado dos nuevas secciones: la rentabilidad y las dotaciones.

Rentabilidad

En este apartado, disponible en la sección “Mis estadísticas”, el inversor encontrará la rentabilidad de su cartera con detalle de las variables que la componen y con visión de distintos periodos de tiempo: histórico (desde el inicio de la cartera) y para cada uno de los últimos 3 años (actual, -1 y -2) y de los últimos 12 meses naturales. Adicionalmente, podrá descargarse la información relativa a todos los años desde que empezó a trabajar con Grow.ly en formato Excel.

En esta sección, el cliente podrá ver tanto la rentabilidad neta actual con todos los componentes que los forman y un segundo nivel con las dotaciones previstas de los retrasos si los hubiera. Para ello se han utilizado los criterios establecidos por BDE que explicamos en el siguiente apartado. Adicionalmente, podrá ver la rentabilidad esperada según estas dotaciones que podrá ser finalmente superior o inferior dependiendo de cómo se resuelva el impago.

  Dotaciones:

Desde Grow.ly hemos establecido también un modelo de asignación de dotaciones de los préstamos que se encuentran en situación de impago para dar una estimación del potencial efecto de los mismos sobre la rentabilidad de la cartera. El inversor podrá encontrar su tabla en la sección de “Retrasos”.

Para calcular las dotaciones se han utilizado los criterios establecidos en la circular 4/2016 de 27 de abril del Banco de España que establece como riesgo dudoso por razón de la morosidad aquellos que tengan algún importe vencido por principal, intereses o gastos pactados contractualmente, con más de 90 días de antigüedad, salvo que proceda clasificarlos como fallidos.

Como fecha de antigüedad se considera la fecha de la cuota impagada más antigua. La provisión se realizará sobre el capital total del préstamo (tanto el impagado como el pendiente de vencer) utilizando un criterio conservador, atendiendo al siguiente calendario en función de la antigüedad:

 Es importante también recordar que la estimación de dotaciones se realiza con carácter de prudencia sobre la totalidad del capital pendiente del préstamo com impago superior a 90 días estando el préstamo en negociación de cobro con el deudor y sin haberse producido ningún fallido. De producirse, este se incorporaría a la línea de fallidos. Un préstamo entra en fallidos por el importe de una quita en un concurso de acreedores o bien cuando ha transcurrido más de 24 meses del inicio del procedimiento judicial. En este último caso, la deuda sigue en gestión y en caso de recobro de la totalidad o parte del mismo se reduciría el importe fallido.

Por último, recordar que los fallidos se pueden declarar como pérdida patrimonial en el impuesto de la renta tal y como explicamos en los apartados de “info fiscal” y en la sección de dotaciones a la que puede acceder pulsado aquí.

Resumen de la Encuesta de Competencias Financieras del Banco de España

Multitud de estudios han demostrado que gran parte de la población no suele estar familiarizada con conceptos básicos relacionados con la educación financiera. La falta de estos conocimientos puede causar que surjan algunos problemas a la hora de optimizar y entender las finanzas y por eso es importante que, cada vez más, se trabaje tanto desde la educación básica como desde las distintas entidades del sector financiero, en ayudar a que la población cada vez tenga más herramientas para poder tomar decisiones bien formadas

En relación a esto, Banco de España ha publicado una Encuesta de Competencias Financieras (ECF) realizada junto con CNMV entre el cuarto trimestre del 2016 y el segundo del 2017 en la que se muestra el conocimiento y la comprensión de conceptos financieros de una representativa de la población española (adultos entre 18 y 79 años). A continuación os presentamos un resumen de algunos de los puntos que consideramos más interesantes para entender mejor el nivel de competencias financieras en nuestro país.

Conocimientos financieros de la población española de entre 18 y 79 años

Durante la entrevista, antes de empezar la sección de conocimientos financieros, se ha pedido a los individuos que hicieran una evaluación de cómo perciben su propio nivel de conocimientos financieros. Un 46% de la población cree que sus conocimientos son “bajos” o “muy bajos”. Otro 46% cree que son “medios” y solamente e 8% cree tener conocimientos financieros “altos” o “muy altos”. Aquellos que perciben sus conocimientos financieros como bajos coinciden en buena medida con los que responden erróneamente a las preguntas sobre inflación, tipo de interés compuesto y diversificación del riesgo.

El estudio mide los conocimientos financieros mediante tres preguntas sobre la inflación, el tipo de interés compuesto y la diversificación del riesgo utilizadas previamente en varios estudios internacionales. Así, la ECF encuentra que un 58% de las personas entrevistadas responde correctamente a la pregunta sobe inflación, mientras que menos de la mitad de los entrevistados responde de forma correcta a la pregunta obre tipo de interés compuesto (46%) o a la de diversificación de riesgo (49%).

La fracción de preguntas correctas tiende a aumentar con la edad, hasta el 65% que consigue el grupo de entre 45 y 64 años, para caer entre los mayores de 65 años. Además, los conocimientos financieros también pueden depender del tipo de hogar en el que viven los entrevistados. Así, el porcentaje de respuestas correctas es menor entre quienes viven con otros adultos que no son su pareja que en el grupo de adultos que viven con su pareja.

Por Comunidades Autónomas, destaca Aragón como aquella con un mayor porcentaje de aciertos con respecto a las 3 preguntas.

Diferencias de género en conocimientos financieros

El estudio ha detectado que existe todavía una brecha de género en conocimientos financieros, tanto en las preguntas más sencillas como en las más complicadas. Además, las mujeres, que son menos propensas que los hombres a responder correctamente las preguntas de conocimientos financieros, también tienden a contestar en mayor medida que no saben la respuesta a una pregunta. En España, el 26% de los hombres responde al menos con un “no sabe” en alguna de las tres preguntas, mientras este dato para las mujeres llega al 40%.

Diferencias según el nivel educativo en conocimientos financieros

El porcentaje de respuestas correctas también depende del nivel educativo de la persona entrevistada. Por ejemplo, el porcentaje de respuestas correctas entre aquellos con educación universitaria excede al de los de educación primaria en todas las preguntas y el porcentaje de la población que ha oído hablar de los vehículos de ahorro disponibles tales como las acciones o los planes de pensiones, las cuentas de ahorro o imposiciones a plazo y los activos de renta fija es menor entre aquellos con una educación primaria. Por otro lado, la tenencia de cualquiera de los vehículos de ahorro crece tanto con el nivel educativo como con la renta del hogar.

Uso de los productos financieros – el ahorro

El 61% de los entrevistados dice haber estado ahorrando a través de vehículos financieros, comprando inmuebles distintos de la vivienda principal, ahorrando en metálico o dando dinero a familiares para que lo ahorren. Además, el porcentaje de individuos que han ahorrado decrece con la edad y aumenta con el nivel educativo y con la renta del hogar. El modo de ahorro más frecuente consiste en acumular fondos en una cuenta corriente (63%).


Esta encuesta muestra que los conocimientos financieros de la población adulta en España se sitúan, en general, en torno a la media de todos los países considerados, aunque el porcentaje de respuestas correctas para el concepto de diversificación del riesgo está claramente por debajo de la media si lo comparamos con otros países europeos. Hemos podido ver también que tanto el género como el nivel educativo de los individuos influye en el conocimiento, adquisición y uso de productos financieros. Con un nivel de educación más elevado, el conocimiento y uso de productos financieros aumenta, aunque la probabilidad de tener alguna disconformidad también.

Sin duda, el acceso a la información que nos da internet ayuda a que vayan mejorando estos niveles pero es fundamental que se haga como decíamos un esfuerzo importante tanto desde los colegios, institutos y universidades hasta en las entidades financieras para que las nuevas generaciones tengan cada vez un mayor conocimiento y comprensión en materia de finanzas de manera que puedan tomar decisiones lo más formadas posible con sus finanzas personales.

Analizando el balance de una empresa. El cash flow (XXII)

Siguiendo con nuestros posts sobre el análisis de los estados financieros de una empresa hoy iniciaremos el análisis de la empresa con una visión que es fundamental cuando eres proveedor financiero:

Las empresas tienen diversos tipos de proveedores, tales como proveedores de mercancías o materias primas, laborales, servicios…todos ellos entregan algo a cambio de dinero. El proveedor financiero (nosotros) que presta dinero, también espera que se le pague con dinero, por eso en nuestro análisis damos un paso más. Vamos a intentar saber si la empresa ha generado dinero y para ello vamos a desarrollar el concepto de Cash Flow o generación de fondos.

Con la cuenta de pérdidas y ganancias sabemos lo que ha facturado una empresa (no lo que ha cobrado), la mercancía que ha vendido (no la que ha comprado), los gastos en que ha incurrido (no los que ha pagado) e incluso determinados costes que ha imputado (ej: amortización). Ahora debemos ponerlo todo en términos de dinero de efectivo y no de compromisos de cobros (cuenta de clientes) o compromisos de pagos (proveedores y acreedores básicamente).

Paso a paso vamos a ver cuánto de lo que vende la empresa se transforma en dinero, de este cuánto se necesita para pagar a los proveedores y para sus inversiones de activo fijo y finalmente cuál es el remanente que puede aplicar para pagos tales como cancelaciones de deuda o pagos de dividendos.

Este análisis  sería más sencillo si los estados financieros se rigieran por criterios de caja, es decir, que ventas coincidiera con cobros y gastos con pagos, pero generalmente los estados financieros de las empresas se elaboran con vistas al informe a los accionistas, inversores y hacienda que están más preocupados en saber cuánto se vende o gana. El flujo de cobros y pagos le preocupa al director/tesorero financiero que debe buscar financiación para los desfases de circulante e inversiones, y a los proveedores financieros (nosotros) que vemos impacientes como fluye el dinero por la empresa.

En definitiva, los estados financieros siguen generalmente criterios de devengo y a nosotros nos interesa un criterio de caja. Con en análisis de Cash Flow intentaremos aproximar ambos criterios.

¿Cómo definimos Cash Flow?

La forma tradicional de definirlo dice que es la suma del beneficio después de impuestos más las amortizaciones. A nosotros a estas alturas del blog, expertos analistas, nos parece una definición incompleta.

En primer lugar, ¿qué entendemos por beneficio? ¿qué ocurre si nuestra empresa ha ganado dinero gracias a que ha vendido un edificio, una cartera de acciones o ha tenido un crédito fiscal que suma en lugar de restar?

Por eso decimos que el beneficio ha de ser el procedente de operaciones ordinarias, por tanto, recurrentes en el tiempo (esto ya lo contamos en el blog que hablábamos de la cuenta de resultados). Para ello deduciremos del beneficio los ingresos extraordinarios y para ser consecuentes los gastos extraordinarios, pues ninguno de ambos han de ser considerados pasados ni futuros.

Cuando las empresas tienen ingresos financieros sustanciales, y lógicamente no estamos analizando una empresa financiera, también deberíamos restarlos pues pueden distorsionar el margen ordinario del cliente. Haciendo estas salvedades obtenemos el que podemos denominar Resultado Neto Ordinario, el beneficio o pérdida que la empresa obtiene por su actividad ordinaria.

Continuará