Analizando el balance de una empresa. El cash flow (XXII)

Siguiendo con nuestros posts sobre el análisis de los estados financieros de una empresa hoy iniciaremos el análisis de la empresa con una visión que es fundamental cuando eres proveedor financiero:

Las empresas tienen diversos tipos de proveedores, tales como proveedores de mercancías o materias primas, laborales, servicios…todos ellos entregan algo a cambio de dinero. El proveedor financiero (nosotros) que presta dinero, también espera que se le pague con dinero, por eso en nuestro análisis damos un paso más. Vamos a intentar saber si la empresa ha generado dinero y para ello vamos a desarrollar el concepto de Cash Flow o generación de fondos.

Con la cuenta de pérdidas y ganancias sabemos lo que ha facturado una empresa (no lo que ha cobrado), la mercancía que ha vendido (no la que ha comprado), los gastos en que ha incurrido (no los que ha pagado) e incluso determinados costes que ha imputado (ej: amortización). Ahora debemos ponerlo todo en términos de dinero de efectivo y no de compromisos de cobros (cuenta de clientes) o compromisos de pagos (proveedores y acreedores básicamente).

Paso a paso vamos a ver cuánto de lo que vende la empresa se transforma en dinero, de este cuánto se necesita para pagar a los proveedores y para sus inversiones de activo fijo y finalmente cuál es el remanente que puede aplicar para pagos tales como cancelaciones de deuda o pagos de dividendos.

Este análisis  sería más sencillo si los estados financieros se rigieran por criterios de caja, es decir, que ventas coincidiera con cobros y gastos con pagos, pero generalmente los estados financieros de las empresas se elaboran con vistas al informe a los accionistas, inversores y hacienda que están más preocupados en saber cuánto se vende o gana. El flujo de cobros y pagos le preocupa al director/tesorero financiero que debe buscar financiación para los desfases de circulante e inversiones, y a los proveedores financieros (nosotros) que vemos impacientes como fluye el dinero por la empresa.

En definitiva, los estados financieros siguen generalmente criterios de devengo y a nosotros nos interesa un criterio de caja. Con en análisis de Cash Flow intentaremos aproximar ambos criterios.

¿Cómo definimos Cash Flow?

La forma tradicional de definirlo dice que es la suma del beneficio después de impuestos más las amortizaciones. A nosotros a estas alturas del blog, expertos analistas, nos parece una definición incompleta.

En primer lugar, ¿qué entendemos por beneficio? ¿qué ocurre si nuestra empresa ha ganado dinero gracias a que ha vendido un edificio, una cartera de acciones o ha tenido un crédito fiscal que suma en lugar de restar?

Por eso decimos que el beneficio ha de ser el procedente de operaciones ordinarias, por tanto, recurrentes en el tiempo (esto ya lo contamos en el blog que hablábamos de la cuenta de resultados). Para ello deduciremos del beneficio los ingresos extraordinarios y para ser consecuentes los gastos extraordinarios, pues ninguno de ambos han de ser considerados pasados ni futuros.

Cuando las empresas tienen ingresos financieros sustanciales, y lógicamente no estamos analizando una empresa financiera, también deberíamos restarlos pues pueden distorsionar el margen ordinario del cliente. Haciendo estas salvedades obtenemos el que podemos denominar Resultado Neto Ordinario, el beneficio o pérdida que la empresa obtiene por su actividad ordinaria.

Continuará

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