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¿Por qué crear un blog para tu empresa?

Un blog de empresa, o blog corporativo, es un canal de comunicación y marketing que las empresas usan para llegar a sus clientes creando contenidos de temática concreta que luego pueden ser publicados de manera periódica, y que tiene una serie de beneficios que veremos a lo largo de este post.

La primera razón por la que deberías crear un blog para tu empresa es que te ayudará a construir una buena imagen de marca corporativa. Si el contenido que publicas es de calidad, la redacción es buena y conoces bien los temas de los que hablas, a la larga el blog contribuirá a crear una buena imagen de marca para tu empresa y te convertirás en un referente en tu sector.

Un blog también mejorará el posicionamiento de tu empresa en los buscadores y te dará más visibilidad en Internet. Cada artículo que publicas en el blog tiene su propio URL y actúa como una única página web. Si publicas X artículos, tendrás X páginas web con visibilidad en la red que podrían aparecer en las primeras posiciones de los buscadores si sabes aplicar correctamente las normas del SEO.

El blog también reforzará tu presencia el las redes sociales. Si los perfiles de tus redes sociales son públicos, a la hora de difundir los contenidos, éstos también aparecerán directamente desde los buscadores o desde fuentes que te puedan haber mencionado. Además, tu estrategia de marketing en redes sociales será más efectiva si publicas tu propio contenido ya que así crearás un vínculo más personal con tu público, lo cual es importante para favorecer la fidelización de los lectores y crear una comunidad.

Un blog corporativo te ayudará a mejorar como profesional. Es un lugar donde puedes escribir sobre lo que te interese (siguiendo una temática) y para ello, previamente, necesitarás documentarte, estructurar tus ideas y compartir tus dudas, inquietudes y puntos de vista con otros profesionales de tu sector. Además, podrás contactar con futuros clientes y colaborar en nuevos proyectos. Todo esto te ayudará a crecer en tu ámbito profesional.

Es importante que los clientes le pongan cara a tu empresa ya que eso genera confianza y la convierte en algo más cercano. También ganará credibilidad ya que con el blog podrás llegar a posicionarla como marca experta en una temática concreta. Como consecuencia, podrás atraer clientes potenciales que estén interesados en el sector.

Por último, un blog corporativo puede favorecer la comunicación directa con tus clientes ya que es un canal de comunicación abierta con los lectores que promueve la interacción. Te pueden hacer llegar sus opiniones enviando comentarios a través del mismo blog o a través de las redes sociales. De esta manera podrás saber qué es lo que piensan de tu empresa, dando lugar a posibles mejoras de la misma.

Desde Grow.ly, te animamos a que, si tienes una empresa, te animes a crear un blog si puedes aportar contenido interesante y relevante para tus clientes. ¡Siempre es un buen momento para empezar!

Analizando el balance de una empresa. El Cash Flow (xxiii)

Han pasado varias semanas desde nuestra última entrada, por eso recapitulamos.

Estamos definiendo “cash flow” como fuente recurrente de fondos de una empresa; para ello, partiendo de la cuenta de resultados generada por un criterio de devengo, hemos deducido partidas no recurrentes, hemos quitado ingresos extraordinarios (los restamos) y gastos extraordinarios (los sumamos), para obtener un resultado neto ordinario.

A continuación, hemos de restar aquellas partidas que afectan a la cuenta de resultados pero que no son gastos o ingresos relacionados con efectivo. Ya en la definición de cash flow sumábamos las amortizaciones pues no son pagos efectivos. Ahora lo que hacemos, es restar aquellos ingresos que no son tales, pues son gastos o inversiones que la empresa ha reconocido y ha reflejado como ingreso, pero no son tales, al menos desde el punto de vista de efectivo. Vienen reflejadas en la cuenta de “trabajos realizados para el inmovilizado”. Esta partida refleja pagos a terceros vía compras o intereses pero que la empresa ha capitalizado, lo ha reflejado como más inversión. También pueden ser obras que la empresa ha realizado para su propio patrimonio (mejora en la fábrica). Esta operativa está permitida y como tal se contempla en el Plan general de Contabilidad, pero cuando analizamos unos estados financieros hemos de valorarlo.

En resumen, para calcular el cash flow operativa ordinario de una empresa haremos:

+Cash Flow teórico (beneficio + amortización)

-Beneficios extraordinarios

+Pérdidas extraordinarias

-Trabajos realizados para el inmovilizado

-Ingresos financieros (cuando son elevados respecto a la actividad)

= CASH FLOW ORDINARIO, generado por las operaciones habituales de la empresa, que esperamos sea recurrente y por tanto será la referencia para futuros ejercicios.

Estamos centrando nuestro análisis en un criterio de caja y no de devengo. Ahora podemos conocer si genera caja, pero nos surge una pregunta: ¿la genera en el momento oportuno? Pensemos en un caso extremo de una empresa que compra a principios de año, produce y vende a mediados, pero no cobra hasta finales. Evidentemente esta empresa, por muy buen cash flow que genere, tendrá que endeudarse bastante para cumplir sus obligaciones de pagos corrientes (salarios, luz, etc…) que son inaplazables. Sin irnos a casos tan extremos, las compras y ventas de una empresa son constantes y lo normal es que las ventas de finales del año 2018 se cobren en el 2019, y seguramente en el 2018 habrá cobrado las ventas del 2017, y así sucesivamente. Con los pagos ocurre igual. Compras del 2018 se pagarán en 2019; compras del 2017 se pagaron en 2018.

Para entender todo este movimiento de las partidas afectadas de pagos corrientes de la actividad de la empresa: existencias, clientes y proveedores, (las inversiones son otra cosa) vamos a acuñar un nuevo concepto: Activo Circulante Neto, que lo definimos como el neto de sumar “existencias” y “clientes” y restar “proveedores acreedores”.

ACN=EXISTENCIAS+CLIENTES-PROVEEDORES Y ACREEDORES

El ACN de la empresa varía cada año, y hemos de analizar su evolución, su crecimiento o decrecimiento y su relación con la cifra de ventas. El ACN suele ser un % estable en el tiempo de la facturación o ventas de una empresa. Fuertes crecimientos requerirán financiación externa, decrecimientos supondrán generalmente generación de liquidez. Cuando los crecimientos del ACN son moderados hemos de aspirar a que se financie con el CASH FLOW de la empresa.

El ACN crece cuando la empresa factura más y decrece cuando la empresa baja facturación.

Un incremento de ventas implica generalmente más saldo de deudas comerciales. Puede que porcentualmente se mantenga, pero en términos absolutos debe crecer.

ACN/VENTAS= Esta ratio suele mantenerse constante con independencia del volumen de ventas.

Continuará.