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Analizando el balance de una empresa. Cuenta de Resultados. (XIV)

Continuando con el análisis de la cuenta de resultados, nos valdremos de una serie de ratios (cualitativos y cuantitativos) que nos permiten enfoques y visión de conjunto.

Cualitativos: Entre otros veremos

  • Los ingresos de las empresas son producto de las ventas de bienes y/o servicios. Ello determinará sus principales márgenes.
  • Aunque ya esté visto, se ha de analizar dónde está el grueso de las ventas, si son productos de nuevos lanzamientos, productos consolidados o ya en decadencia
  • Son ventas nacionales o exportaciones.
  • Muchos sectores tienen ratios de eficacia en relación con sus medios o inversiones. Ej: en el comercio se usan habitualmente ratios como ventas/empleado o ventas/m2 de superficie, imaginaros cómo ha cambiado estos ratios con la aparición con las ventas “online” vs grandes almacenes. En transporte pasajeros se usa habitualmente el ratio de ocupación de asientos, en el sector del automóvil el de los trabajadores por coche fabricado o en el sector lácteo litros/vaca…Análisis de un balance

Cuantitativos:

Lo primero que tenemos que pensar es si la empresa utiliza los medios contables a su alcance para minimizar ingresos/gastos o no. Ejemplo de ello son empresas que activan gastos (vía trabajos realizados para el inmovilizado,…) contabilización de existencias (lifo, fifo,…) amortizaciones lineales o aceleradas, leasing…

Utilizaremos tres bloques de ratios que nos permitan 1) Una visión horizontal, y por tanto una evolución hacia el pasado 2) Una visión vertical que nos aporte los márgenes o distribución de gastos  y 3) Proyecciones con visión de futuro.

Con una visión horizontal veremos….

  1. El análisis de la evolución pasada debe contemplar un mínimo de tres años. Deben conocerse situaciones anómalas o extraordinarias que pudieran distorsionar la evolución de la sociedad (ingresos o perdidas extraordinarias, integración o segregación d empresas,..) de empresas, o que tengan periodos de maduración de productos que excedan un ejercicio (astillero, promotor, …).
  2. Analizaremos los cambios que puedan producirse en unidades monetarias pero también en volúmenes. Ej.: Una empresa aceitera puede vender menos en euros pero más en litros ante una bajada de precios del aceite. No sirve que el analista diga lo que es obvio: “la empresa ha vendido más o ha vendido menos”, hay que investigar el por qué, pues de otra forma podemos estar castigando a una empresa que lo ha hecho bien y premiando a otra que lo hizo…no tan bien.

Con una visión vertical conoceremos cómo se distribuyen o imputan los gastos en los que incurre la empresa para vender su producto: compra de mercancías, gastos de personal, gastos financieros, consumo del inmovilizado (amortizaciones),… hay gastos que pueden periodificar y repartirse en varios ejercicios. Nosotros, como analistas financieros, estaremos más interesados en saber cuándo se ha pagado de lo que se ha consumido más que cuánto y eso lo veremos con el análisis de flujos. Ejemplo: Un tema recurrente, despidos por reconversión, se pagan las indemnizaciones este año pero podría repartirse como gasto o inversión en varios ejercicios.

Puesto que la asunción de riesgo debe realizarse con una visión de futuro de lo que ocurrirá, y para esto desgraciadamente querido lector no hay bola de cristal, debemos analizar cuándo nuestra préstamo o inversión es a medio/largo plazo, las proyecciones de las empresas, que para empezar no todas tienen. Al analista se le pide un cierto espíritu crítico o, mejor dicho, realista de lo que plantean las empresas. Ninguna empresa que se precie, salvo que sea para justificar despidos, presentará proyecciones a la baja. ¿Qué mínimos debemos contemplar? Algunas pistas: no hay crecimiento de ventas sin aumento de circulante (si vendó más, tendré más cuentas de clientes), generalmente en sectores industriales una empresa debe invertir todos los años al menos lo que amortiza, ¿puedo vender más estando en ciclo recesivo?, ¿contemplan en las proyecciones la amortización de mi préstamo?…

Con una visión global pensemos que, al igual que el balance, la cuenta de resultados tendrá su propia estructura dependiendo del tipo de actividad. Así por ejemplo, en una empresa de servicios, el margen bruto será mucho mayor que una industrial pues la materia prima tendrá menos peso y los gastos de personal si lo tendrán.

Continuará

Analizando el balance de una empresa. Cuenta de Resultados. (XIII)

Una vez terminado el análisis del balance vamos a iniciar el análisis de la cuenta de resultados también llamada de Pérdidas y Ganancias. Pero, antes de empezar vamos a buscar un símil que esperamos ayude a una mejor comprensión de la interrelación entre ambos estados financieros:

Pensemos en un caudal de agua que discurre montaña abajo. Hay épocas del año que baja con más intensidad (deshielo) y otras con menos (verano). Pensemos que el agua se almacena en un embalse que regula las cantidades que pueden pasar o que se pueden almacenar. Ahora pensemos en el flujo monetario de una empresa, a lo largo del año puede tener más intensidad que otras: ventas de temporada, pagos de impuestos, amortizaciones préstamos… Estaríamos hablando de la cuenta de resultados como flujo dinámico de fondos generados por la empresa. Pensemos en el balance, donde están retenidos los flujos generados hasta que se cobran o pagan los bienes y servicios. Sería el equivalente a esa presa o embalse donde quedan retenidos los saldos hasta que se cobran o pagan.crowdlending análisis financiero cuenta de pérdidas y ganancias

Siguiendo con el símil. ¿Se puede beber o utilizar toda el agua almacenada en un embalse? No, al final hay agua cenagosa que no puede usarse. ¿Tiene valor todo lo que aparece en un balance? Tampoco, hay bienes (existencias),cuentas a cobrar (clientes) u otro tipo de activos (participaciones en filiales, ciertos intangibles..) que tampoco tienen valor. Veremos a lo largo de los próximos blogs como encontraremos más similitudes y como la dinámica del responsable de la presa abriendo o cerrando el grifo para que salga más o menos agua, dependiendo de ello el nivel del embalse, puede parecerse a cuando en la empresa se regulan los plazos de cobros y pagos, en general la tesorería, y de ello depende el saldo de clientes y proveedores y por tanto el balance. Hechas estas apreciaciones, comencemos:

La cuenta de resultados es el reflejo de la actividad de la empresa en un periodo de tiempo, generalmente un año, hay empresas que inician actividad contemplan plazos menores así como empresas que cierran o se fusionan. La cuenta de resultados representa las ventas y los costes que la empresa ha imputado durante un periodo de tiempo, que no es lo mismo que decir lo que ha cobrado o pagado en el ejercicio.

El análisis que vamos a realizar lo haremos desde la óptica de un financiador (proveedor de dinero)  y por tanto lo enfocaremos como un medio (capacidad de reembolso) y no como un fin (para eso están los consultores o los accionistas).Cuando lo hacemos como financiadores debemos ver en ello dos objetivos: continuidad del negocio y generación de fondos (dinero).

  • Continuidad: Saber si generan beneficios de forma regular (sin recurrir a extraordinarios) y por tanto generalmente la empresa se mantendrá y el accionista seguirá apoyándola pues tiene valor por sí misma.
  • Generación de fondos: La cuenta de resultados supone el punto de partida para analizar la generación bruta de dinero (cash-flow) de la empresa y por tanto la forma normal de devolver lo que debe.

La cuenta de resultados mide la eficiencia de una empresa en la medida que nos facilita un resultado económico. Esta cifra objetivamente está bien, pero no es suficiente si no puede relacionarse con más información. Para empezar hay veces en que leemos aberraciones en la empresa cuando los términos ganancias se confunden con ingresos. Salvando este punto, en ocasiones para valorar la calidad de una empresa nos dicen “la empresa XXXX va muy bien pues gana dinero” pero la historia nos dices que esto no es suficiente.

Necesitamos un marco de referencia para valorar esas ganancias:

  • Cuánto gana una empresa comparándola consigo misma en ejercicios anteriores – concepto absoluto.
  • Cuánto gana la empresa comparándola con empresas similares del mismo sector – concepto relativo.
  • Cuánto pensamos que va a aganar la empresa en futuros ejercicios –proyección.
  • Cuánto es el capital invertido en la empresa.

Para ello a lo largo de los próximos blogs intentaremos dar claves para entenderlo mejor.

Analizando el balance de una empresa (XII)

En el último blog analizábamos el balance de una forma horizontal intentando interrelacionar activos y pasivos. Ahora lo veremos de forma vertical intentando dar respuesta a cuatro preguntas básicas:

  1. De la financiación total de la empresa ¿cuánto han aportado los socios y cuanto los acreedores (financieros y comerciales)?
  2. De la financiación ajena ¿cuánto es a corto plazo y cuanto a largo plazo?
  3. ¿Cuánto tarda la empresa en pagar sus deudas? ¿puede pagar sus intereses?

Iniciamos nuestro análisis por los recursos propios. Una regla que hay que recordar siempre es que, sin recursos propios, es decir, sin aportación económica de los socios, no hay negocio viable. Para unos negocios harán falta más recursos y para otros menos, pero siempre hacen falta, la financiación ajena puede y debe ayudar pero no puede sustituir a los fondos propios.

Primero hay que hacerse una pregunta: ¿son propios? Contablemente así se contemplan, pero si pensamos que la empresa tiene personalidad jurídica propia los llamados fondos propios no son tales pues los han aportado unos terceros que casualmente son socios pero que tienen sus derechos para retirarlos, cobrar dividendos, etc… Es decir, pensemos que los socios son de alguna forma acreedores también de la sociedad, con un tratamiento especial, pero son acreedores.

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Para dar respuesta a la primera pregunta acudimos a una sencilla ratio: Nivel de endeudamiento que es fácil de calcular:

Total pasivo (deudas alargo y a corto plazo) / Recursos propios

Indica el nivel de deuda respecto a las aportaciones de los socios. El financiador debe verificar que las aportaciones de los socios son reales, que no se concretan en promesas de desembolsos futuros (capital suscrito y no desembolsado), tangibles (no Fondos de comercio, intangibles…), a ser posible monetarias (no aportación solo de bienes). Solo empresas adecuadamente capitalizadas son viables a largo plazo, teniendo cada sector su nivel adecuado de deuda respecto a RRPP.

Porcentaje de endeudamiento, es otra forma de verlo.

Total Recursos Propios / Total balance (RRPP y RR Ajenos)

Esta ratio nos indica el porcentaje de aportación de los socios respecto a las necesidades totales de financiación de la empresa. También nos podría aportar un valor teórico de liquidación de la empresa. Ej: Un 30% indica que vendiendo los activos al 70% de su valor contable permitiría pagar a todos los acreedores….salvo los socios.

Plazo del endeudamiento

Pasivo Circulante (Corto plazo) / Total pasivo

Indica el porcentaje de la deuda que vence a corto plazo sobre el total de la deuda. No sólo es importante que la empresa genere dinero para pagar sus deudas, sino que lo haga al ritmo necesario para hacer frente sus calendarios de pagos.

El nivel de endeudamiento de una empresa ha de ponerse siempre en relación con la cuenta de resultados de la empresa y por medio de ella con su generación operativa (ordinaria) de fondos.

Análisis más detallado de este punto (Generación de fondos) lo veremos más adelante. Dicha generación de fondos, como dato “ frío” y poniéndolo en relación con su deuda nos permitirá saber en cuantos años “teóricamente” una empresa en base a su cuenta de resultados podría amortizar su deuda básicamente la de largo plazo, pues la de corto tiende a sustituirse.

Plazo de amortización

Total Pasivo Financiero a LP / Generación de Fondos

Este ratio no es tanto el cálculo de en cuántos años podría la empresa cancelar su deuda sino la tendencia. A mayor ratio, más años y ello supone o mayor deuda o menor generación de fondos.

Ej: ratio 350%: equivalente a 3 / 4 años;   250%: equivalente a 2/3 años, etc,…

Las deudas financieras implican gastos financieros (las deudas comerciales también pero no se detallan pues se pagan vía precio o rappels). Es importante saber la capacidad de hacer frente a esos pagos. Recordemos que el nexo de unión entre las deudas financieras y la cuenta de resultados son los “gastos financieros”. Para ello recurrimos a la ratio de “Cobertura de pago de intereses”

Beneficio antes de intereses e impuestos / Gastos financieros

Esta ratio nos indica el porcentaje del beneficio de explotación que debe dedicar la empresa para pagar a sus acreedores financieros: 120%, 190%, 250%… A mayor ratio, más cobertura y, por tanto, más positivo. El pago de intereses debería incluir todos los debidos por conceptos financieros (interés, comisiones…)

Cuando este ratio empeora debe analizarse si puede deberse a un menor beneficio, a una subida de los tipos o a una mayor deuda. Cobertura muy justas implican que la empresa podría tener que endeudarse (incremento neto) para pagar intereses…. el principio del fin.

Por último una breve referencia a pasivos fuera del balance:

  • Avales y garantías: son obligaciones de la empresa por las que se obliga frente a un tercero. Pueden ser comerciales, las exigen los grandes proveedores para asegurarse que van a cobrar sus ventas con cobro aplazado, o financieras, cuando la empresa está avalando a filiales o a socios por deudas financieras. Son reflejo de obligaciones generalmente de hacer: acabar una obra en plazo, pagar unas facturas, cancelar una deuda de un tercero,…
  • Obligaciones laborales: Compromisos futuros de las empresas respecto a planes de pensiones, indemnizaciones… etc.

Analizando el balance de una empresa (XI)

En el último capítulo de nuestro blog de “análisis de balances” analizamos el concepto de Activo Circulante Neto (ACN). Allí comentamos que el crecimiento de las empresas implica generalmente un crecimiento del ACN. Hoy veremos que podemos llevar este ratio a días para una lectura más fácil del mismo.

IMAGEN BLOG

Yéndonos al ejemplo del capítulo X veíamos que el ciclo de maduración en días era de 105 días (60 días de existencias, 90 días de cobro medio de clientes y 45 días de plazo medio de pago a acreedores y proveedores). No obstante una política comercial más agresiva dando mayor crédito comercial- a pesar de la oposición del Director Financiero de la empresa- amplió el plazo de cobro de 90 a 120 días llevándose el ciclo de maduración a 135 días. Este un buen indicador para comparar con el mismo ciclo de años anteriores. Cambios significativos deben aclararse y justificarse.

Generalmente nos preguntamos cuál es el nivel de deuda financiera a corto plazo que una empresa debe tener. Una aproximación a la misma es conocer el nivel de compras-teóricas – diarias que hace la empresa. Con un simple ratio de Compras/ 365 días, nos da un importe en euros. Si multiplicamos este importe por los días del ciclo de maduración nos ofrece un importe teórico máximo de financiación a corto plazo.

En este punto nos remitimos a lo que comentamos en los primeros blogs, los ratios son como las analíticas de un paciente. Un indicador por si mismo no suele tener significado si no se conoce al paciente y sus hábitos de vida. Al igual que un doctor no es un programa informático sino que interpreta los análisis junto a otros factores, el analista debe hacer lo mismo con los ratios.

Un último apartado del análisis horizontal del balance es relacionar los activos con los pasivos por su nivel de vinculación o garantías.

Las situaciones más habituales son las siguientes:

  • Activos fijos (terrenos, inmuebles,..) hipotecados en garantía de pasivos financieros generalmente a largo plazo y que suelen responder a financiación directa. Ej: compro un inmueble con un préstamo, hipotecando el bien que compro.
  • Activos fijos (maquinaria,…) comprados con condición resolutoria, es decir, que si no se pagan en su totalidad pueden revertir al vendedor, pues mantiene un derecho sobre ello.
  • Activos en régimen de leasing o arrendamiento financiero. Propiedad condicionada al pago de las cuotas.
  • Afectaciones o pignoraciones (*) de cuentas de clientes en garantía de deudas.
  • Afectaciones o pignoraciones de las existencias en favor de acreedores. No suele ser muy habitual pues cualquier modificación de las existencias pignoradas – como una venta – implica el control y despignoración de las mismas siendo muy costoso el proceso con riesgo de bloquear la actividad comercial.
  • Saldos de tesorería, saldos en bancos, – generalmente clasificados como inversiones financieras– pero que en la práctica no son disponibilidades líquidas pues son saldos bloqueados en garantía del buen fin de financiaciones.

(*) la pignoración es un derecho real de garantía que implica su formalización en documento público (ante fedatario público) para que surta efectos ante terceros.

Analizando el balance de una empresa (X)

Hace unas semanas hablábamos del análisis horizontal del balance y comentábamos el Fondo de Maniobra. Hoy nos centraremos en el Activo Circulante Neto. ¿Cómo lo definimos?

La forma más encilla es indicar como se calcula: saldo de existencias + saldo de clientes – saldo de proveedores y acreedores.

ACN = Existencias + clientes – Proveedores –Acreedores.

Su gran diferencia respecto al ratio de Fondo de Maniobra es que excluimos las partidas financieras o no afectas a la explotación, por lo tanto no incluimos ni tesorería o similares en el activo ni deuda financiera a corto plazo en el pasivo.

analizar

Por tanto son las partidas del balance que están en relación directa con las ventas de la empresa. A mayores ventas generalmente habrá mayores existencias, mayores saldos de clientes y mayores saldos debidos a proveedores y acreedores. Con ello pretendemos conocer cuáles son las necesidades líquidas que las empresas requieren para financiar su crecimiento orgánico, dado que generalmente incrementos de ventas suelen implicar incrementos de las partidas incluidas en el ACN.

Cuando el ACN lo ponemos en relación con las ventas, vemos que tiende a mantenerse en porcentaje o términos relativos, pero crece en términos absolutos. Con un sencillo ejemplo lo veremos mejor:

EMPRESA XXX                    AÑO N                                      AÑO N +1                                                

VENTAS                                   10.000.000 €                      12.500.000 €

CLIENTES                                2.500.000 €                         3.130.000 €

EXISTENCIAS                        1.500.000 €                         1.870.000 €

PROVEEDORES                    -1.130.000 €                       -1.400.000 €

ACN                                           2.870.000 €                         3.600.000 €

VARIACION ACN                                         730.000 €

Para hacer fácil el cálculo hemos asumido que los plazos de fabricación (60 días), cobro (90 días) y pagos (45 días) se mantienen invariables en los dos ejercicios. Por ello el ACN sobre facturación se mantiene en un 28/29%. No obstante, un incremento de facturación del 25%, implica un crecimiento en términos absolutos de 730.000€ que hay que financiar. Como regla general una empresa que crece -aunque no invierta- siempre tendrá un crecimiento de ACN, lo que le drenará liquidez y debemos analizar cómo financia esa empresa dicho crecimiento de ACN. Curiosamente cuando una empresa decrece, también lo hace su ACN y se genera liquidez.

Si la empresa para crecer opta por sacrificar plazo de cobro (es decir da más plazo a sus clientes para pagar, más crédito comercial) sus necesidades serán mayores. Ej Si la empresa XXX ampliara plazo de cobro de 90 a 120 días su cuenta de clientes pasaría a ser 4.150.000 €, siendo su ACN del año N+1 del 1.766.667 € y por lo tanto requerirá mayor financiación para su crecimiento. Una disputa habitual en las empresas entre el Dep Comercial y el Financiero es por temas como este. ¡Ya sabéis por que!.

Cualquier cambio significativo en el porcentaje de ACN sobre ventas debe ser analizado pues aunque justificado (mayor crédito comercial, acopio de existencias o pronto pago a proveedores entre otros motivos) implicará mayor necesidad de financiación, por ello es importante ver siempre el histórico de la empresa.

Continuará

Analizando el balance de una empresa (IX)

En nuestro último post adelantábamos que el siguiente paso sería analizar el balance de forma horizontal, pues ambos bloques “activo” y “pasivo” hay que verlos de forma conjunta y sus interconexiones. Para ello nos vamos a centrar en cuatro ratios o vínculos:

  1. Fondo de maniobra
  2. Activo circulante neto
  3. Garantías

005El fondo de maniobra es la parte del activo circulante (en teoría a corto plazo) que está financiado con recursos permanentes (recursos propios y deuda a largo plazo). También lo podemos ver como el exceso de pasivo fijo sobre activo fijo.

Su cálculo podemos hacerlo en términos absolutos o en términos relativos.

Cálculo absoluto:  Recursos permanentes – Activo fijo o  Activo circulante – pasivo circulante.
En ambos casos nos dará una cifra absoluta que solo indica si es positiva o negativa pero que para su valoración hay que ponerla en relación con el tamaño de la empresa. Ej:

Empresa AAA BBB
Total activo 500.000 € 2.000.000 €
Recursos permanentes (RRPP+ DLP) 200.000 € 300.000 €
Activo Fijo 150.000 € 250.000 €
Fondo de maniobra (FM) 50.000 € 50.000 €

En ambos casos es positivo pero tiene un significado diferente cuando se pone en relación con el tamaño de la empresa. Por ello hemos de recurrir a valoraciones de tipo porcentual cuyo resultado es más objetivo. Y para ello utilizaremos dos ratios (aunque hay más):

  1. Solvencia: Activo Circulante / Pasivo Circulante
  2. Cobertura del Fondo de Maniobra: Fondo de maniobra / Activo circulante.

¿Qué nos aporta el importe/ratio Fondo de maniobra?: Una regla general: cuanto mayor sea, mejor, pues nos indica que la empresa tiene una financiación más estable, tiene más recursos permanentes financiando su circulante y por lo tanto mayor capacidad para hacer frente a sus pagos. Además, recordemos que hay partidas en el activo contabilizadas como “circulante” y la realidad nos dice que no siempre es así: Clientes que no pagan, existencias que no se venden (obsoletas), incluso algún depósito que puede estar pignorado, etc.,.. de forma que hay circulante que es activo fijo “encubierto”. Un ratio de x 1,6 indica que por cada unidad de deuda a corto plazo (comercial o financiera) la empresa tiene 1,6 unidades en el activo realizables a corto plazo. Una cobertura del 50% indica que la financiación permanente (RRPP+DLP) del cliente cubre la mita de las necesidades a corto plazo.

En un balance estructurado adecuadamente, siempre nos gusta ver que los pasivos permanentes financien no solo el activo fijo, sino además parte del activo circulante por lo antes indicado.

Un paso más para apreciar la capacidad de reembolso a corto plazo es el ratio de tesorería que se calcula: Ratio de Tesorería: Clientes + Tesorería / pasivo circulante.

(Continuará)

Analizando el balance de una empresa – acreedores (parte IX)

Una vez analizados los pasivos a corto plazo de la empresa en el post anterior, pasamos a detallar la segunda gran partida comercial del pasivo corriente y que también nace de forma espontánea es la cuenta de acreedores. ¿Qué partidas componen esta cuenta? Al igual que los proveedores, son pasivos de las empresas nacidas de su propia actividad aunque generalmente a menor plazo (30 o 60 días).

coins-948603_1920Acreedores incluye deudas que tienen las empresas con sus empleados por salarios devengados y no pagados (periodificación de pagas extraordinarias y similares), las deudas con las compañías de electricidad, agua, teléfono,…. desde que se reconocen al contabilizar las facturas hasta que se pasan al cobro con posterioridad. También se incluye en acreedores las deudas por impuestos y tributos. Dentro de ellas la  partida más significativa es el IVA a ingresar, ya sea este mensual o trimestral, que se contabiliza según factura y posteriormente se declara mensual o trimestralmente en función del volumen de ventas de la empresa efectuándose su pago en los 20 días siguientes a la declaración. Igual ocurre con las retenciones de IRPF o seguridad social.

No obstante debemos recordar que aunque el balance de una empresa estructure y ordene adecuadamente las masas patrimoniales, los flujos de cobros y pagos entre dichas masas tienen sus propios tiempos y difícilmente coinciden en el mismo día. ¿Qué hacer en este caso? Aquí es donde aparece el pasivo financiero (crédito, descuento,…) a corto plazo que hace de “comodín” entre los flujos de cobros y pagos de la empresa. Que el cobro de una factura coincida con el pago a un proveedor por similar importe y fecha es altamente improbable. Nos hace falta un proveedor financiero que aporte esa flexibilidad a nuestro balance eliminando los desfases de importe y plazo entre cobros y pagos.

Su función no es financiar permanente partidas de activo como veíamos en la financiación a largo plazo, sino esos desfases que hemos comentado antes entre existencias, clientes, proveedores, acreedores,….

Contablemente deberíamos incluir dentro de estas deudas financieras a corto plazo la parte que vence de la deuda a largo plazo en los próximos meses. Igualmente debe incluirse en estas partidas las cuentas a cobrar que se han anticipado vía descuento o factoring con recurso para ser más fiables en el balance. La obtención de la CIRBE nos facilita esta labor pues en ella quedan reflejadas todas las deudas financieras de las entidades que reportan al Banco de España.

Dentro de los pasivos financieros podemos destacar los siguientes:

  1. Póliza de crédito, es el más flexible. La empresa como prestaría acuerda con su prestamista (banco, etc,..) un importe, un plazo y unas condiciones económicas, y dentro de a ese marco puede hacer desembolsos o reembolsos a su voluntad.
  2. Póliza de préstamo, parecida a la anterior pero menos flexible pues obliga a un desembolso único y generalmente a unas amortizaciones o reembolsos conforme a un calendario previo a lo largo de la vida de la operación.
  3. Descuento o anticipo: En el marco de un límite pactado, la empresa remite documentos comerciales que evidencian sus ventas, para que el prestamista le anticipe dichas ventas y posteriormente gestiones su cobro.

Con esta entrada damos por terminado el análisis vertical de un balance, en nuestras próximas entradas realizaremos un análisis horizontal de la empresa.

Analizando el balance de una empresa – pasivo a corto plazo (VIII)

Una vez analizados los pasivos a largo plazo de la empresa en el post anterior, pasamos a detallar lo que se denominan pasivos a corto plazo.

Dentro de este también llamado pasivo corriente podemos distinguir entre aquellos pasivos que surgen de forma “espontanea” y aquellos que la empresa contrata con la finalidad de aportar liquidez puntual a la empresa.

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¿Qué podemos considerar como financiación o pasivo espontaneo? Todas aquellas deudas que la empresa contrae por el simple hecho de estar operativa. Son dos partidas fundamentales: la cuenta de proveedores y la cuenta de acreedores.

¿Qué refleja la cuenta de proveedores? En esta cuenta se contabilizan todos los importes procedentes de compras siendo el saldo el importe pendiente de pagar a la fecha del balance. El saldo de la misma está directamente relacionada con dos factores: El volumen de compras y el plazo de pago. El volumen está función de las compras y el saldo pendiente de pago suele ser una ratio o proporción que se mantiene en el tiempo. A mayores compras  (y generalmente motivado por mayores ventas) el saldo de la cuenta de proveedores suele aumentar. Hay veces que sube más de lo previsto y suele responder a pedido puntuales de inicio de año o cuando el empresario prevé una subida de precios y quiere hacer acopio, pero en el tiempo es un ratio que se suele mantiene.

El saldo de la cuenta de proveedores es un crédito que recibe la empresa de sus suministradores y hay que verlo como tal, es decir como una deuda que tiene que pagar la empresa y que generalmente se pagará con el “cobro de sus ventas” (¡no con sus ventas!). Los proveedores de las empresas, al igual que haría un acreedor financiero, ponen límite al importe máximo que puede deberles un cliente. En ocasiones los proveedores exigen a sus clientes avales bancarios para seguir vendiéndoles a crédito.

El plazo de pago a los proveedores depende de la capacidad de negociación de ambas partes. De todos es sabido que las grandes empresas pagan en plazos mayores que las menores y aunque se intenta legislar para que esto no ocurre, no siempre está claro desde que momento se considera la deuda del proveedor (entrega de la mercancía, albarán, factura,…).

El cálculo del plazo de pago es sencillo y con los datos que nos aportan los estados financieros podemos obtenerlo:

(Saldo cuenta de proveedores / Compras netas del año) x 365

Con esta sencilla fórmula obtenemos en días el plazo medio de pago. (En el activo circulante ya obtuvimos el plazo de cobro). Es un plazo medio aproximado de todos los pagos pues  lógicamente los hay al contado y otros a mayor plazo. Lo importante no es ver si aumenta un día más o menos, sino ver la tendencia entre ejercicios.

Un sencillo ejemplo: La empresa Cerlersa tiene a fin de año saldo de proveedores por 750.000€ habiendo realizado compras en el ejercicio por 6.500.000 €. ¿A qué plazo paga?:

Resultado: 750.000€/6.500.000€ x 365 = 42 días de plazo medio de pago.

Variaciones importantes en plazos respecto a ejercicios anteriores pueden tener diversas lecturas: Aumento de plazo, puede ser problemas de pago o también que se han negociado condiciones mejores con el proveedor. Disminución: Los proveedores han reducido el plazo de cobro – ¿desconfianza? – o puede que hayan negociado descuentos por pronto pago. Como veis no hay contestación positiva o negativa, lo importante es saber si se han producido cambios significativos, y si los hay, habrá que preguntarlo.

¿Qué movimientos tienen la cuenta de proveedores durante el año?

Al inicio del ejercicio la cuenta de proveedores es el saldo de las compras aún no pagadas a proveedores, generalmente del año anterior. Durante el año se le van sumando los importes debidos por compras del año y se le van restando los pagos derivados de las mismas quedándonos finalmente con un saldo final de pagos pendientes a proveedores, que generalmente son debidas a compras del año que termina.

Si la cuenta de proveedores es lo que debemos por lo que compramos y lo que compramos pasa por la cuenta de existencias, todas estas cuentas deben estar relacionadas. Veamos cómo.

Ejemplo: La empresa Aguas de Quintana SL nos aporta la siguiente información:

  • Existencias iniciales al 1/1/2015: 500.000 €
  • Existencias finales 31/12/2015: 575.000 €
  • Pagos pendientes proveedores al 1/1/2015: 350.000 €
  • Pagos pendientes proveedores al 31/12/ 2015: 325.000 €

El Coste de las Mercancías Vendidas (aprovisionamientos +/- variación de existencias) que no son las compras del año sino las mercancías vendidas, es un importe que obtenemos de la cuenta de Pérdidas y ganancias y son 1.200.000 €.

Con toda esta información podemos saber:

  1. a) Cuanto ha comprado en el año:

CMV= Existencias iniciales + compras –existencias finales= 1.200.000,

1.200.000 € = 500.000 € + Compras – 575.000 € por tanto Compras son: 1.275.000 €

  1. b) Cuanto ha pagado a los proveedores en el año:

Saldo inicial de proveedores + compras – saldo final = pagos a proveedores

350.000 € + 1.275.000 € – 325.000 € = 1.300.000 €.

  • Por lo tanto sabemos que la empresa ha comprado mercancías por 1.275.000 €
  • Ha consumido mercancías por 1.200.000 €
  • Ha pagado mercancías por 1.300.000 €

Nos quedamos con estos datos, que nos será muy útiles cuando analicemos el cash-flow real de la empresa  en próximas entradas en nuestro blog.

Analizando el balance de una empresa – pasivo a largo plazo (VII)

Una vez analizados los fondos propios de la empresa en el post anterior pasamos a detallar lo que denominan pasivos a largo plazo.

ID-100364638En primer lugar hay unas cuentas que en ocasiones cuesta encuadrar: Periodificaciones y subvenciones. Tanto unas como otras son dinero que ya han entrado en la empresa (los ha cobrado) pero que se reconocerán como ingreso en la cuenta de pérdidas y ganancias según se alcancen determinados hitos. En el caso de las subvenciones, aparece como deuda pues aunque se haya cobrado generalmente están sujetas a cumplir unos requisitos (realizar una determinada inversión, contratar un determinado número de personas,…) Cuando se cumplen dichas condiciones se reconocen como ingreso. Recordemos que cuando la Administración adelanta una subvención generalmente solicita un aval que responda del buen fin de la misma.

En determinadas ocasiones las empresas – de volumen significativo – pueden emitir deuda a largo plazo con la particularidad de que a cambio de una mayor rentabilidad para el inversor, este admite un mayor riesgo que un acreedor ordinario, aunque menos que los accionistas. Se denomina en términos generales “deuda subordinada”. Puede que el cobro de los intereses o el reembolso del capital estén subordinados al hecho de que la empresa alcance determinada rentabilidad o simplemente a que en caso de liquidación de la empresa sus titulares sean los penúltimos en cobrar, justo antes que los accionistas.

Pero ordinariamente en el mundo de las pymes  nos encontraremos que las deudas a largo plazo de las empresas suelen ser financieras y en ciertas ocasiones comerciales. Dentro de las financieras lo más habitual es el préstamo bancario y las operaciones de arrendamiento financiero o “leasing” quedando el mundo de las emisiones de bonos u obligaciones para las grandes corporaciones pues sus requisitos de emisión son largos y costosos (requieren autorización administrativa – CNMV- rating de agencias – S&P,..).

Dentro de los préstamos lo más habitual es la relación denominada bilateral, entre un banco y una empresa, aunque cuando el volumen que se demanda es alto entran en juego los llamados préstamos sindicados en los que una serie de bancos acuerdan prestar a una empresa diferentes cantidades pero en igualdad de condiciones de precio y plazo.

El leasing es una figura legal que bajo la apariencia de un contrato de alquiler existe la financiación del bien alquilado. Puede ser inmobiliario o mobiliario y lleva aparejado una serie de ventajas fiscales pues las cuotas son desgravables prácticamente en su totalidad (en el préstamo solo los intereses y la cuota de amortización del activo). En la práctica lo que genera es un aplazamiento o diferimiento en el pago de impuestos. El bien financiando o leasing debe aparecer igualmente en el activo del balance. Normalmente al finalizar el leasing el bien pasa a ser propiedad del arrendatario (empresa)

Tema diferente es el renting  que siendo un compromiso de pago, como el alquiler de una oficina, no consta en el pasivo.

Para que una operación se considere largo plazo debe tener una duración superior a 12 meses debiéndose contabilizar a corto la parte del préstamo (próximas cuotas) que vencen a corto. Hay ocasiones en que se contratan operaciones a 13 meses para poder maquillar el balance u operaciones con renovaciones automáticas que se clasifican como largo cuando debieran estar como corto.

Es normal que nos encontremos que para acceder a la financiación a largo plazo los prestamistas soliciten garantías adicionales a la propia solvencia de la empresa. Garantías reales (generalmente hipoteca del bien financiado) o personales de los socios es habitual encontrarse  y deben ser contrastadas con la CIRBE (Central de información de riesgos del Banco de España). Estos avales o garantías son las denominadas fuentes secundarias de reembolso que en otra sesión comentaremos.

¿Por qué se endeuda una empresa a largo plazo? El fin básico es dotar al balance de una estabilidad que le permita financiar sus activos fijos con deuda permanente. No siempre los socios quieren o pueden aportar los fondos a largo que la empresa requiere. También hay razones financieras que hacen más interesante a las empresas endeudarse  (“apalancarse” sobre todo en épocas de tipos de interés bajos) que pedir dinero a los socios.

No olvidemos que hay partidas en el activo a corto que como ya vimos no son tales: Existencias que no se venden, clientes que no nos pagan o pagan a largo plazo,.. todas estas partidas también es conveniente financiarlas a largo plazo Este difícil equilibrio lo valoraremos más adelante cuando analicemos el “fondo de maniobra”.

También puede haber deudas comerciales a largo plazo y son habituales cuando un proveedor (generalmente de inmovilizado: maquinaria, edificio,..) te permite pagarle a largo plazo. Es una ventaja pues te evita tener que buscar financiación bancaria y engordar tu CIRBE.

Atención, cuando veamos que a largo plazo hay deudas con Hacienda Pública o Seguridad Social. Suelen evidenciar que han existido problemas de liquidez y la empresa ha solicitado aplazamientos (con el consiguiente coste e incluso avales).

Por último, en ocasiones entre “otros pasivos financieros” o “otras deudas a largo” se pueden encontrar aportaciones de los socios que no se han formalizado como recursos propios. Hay que ver su evolución de ejercicio en ejercicio pues no hay ningún “papel” que los documente y pueden ser retirados en cualquier momento. En más de una ocasión una solicitud de financiación se ha destinado a cancelar dichas aportaciones.

Las deudas financieras deberían ser desde un punto de vista “ortodoxo” canceladas con el cash-flow generado por la empresa.

Por último pensemos que los flujos de caja de las empresas no son como un reloj y si bien las deudas a largo plazo tienen un calendario de amortización predeterminado, los cobros de las empresas no lo son. Este es uno de los motivos por los que las empresas recurren a las financiaciones a corto plazo….. tema que veremos en próximas entradas en nuestro blog.

Opciones de financiación del circulante para las pymes

La Financiación del circulante es una necesidad básica de prácticamente todas las Empresas. La Encuesta de Financiación de las Pymes del Consejo Superior de Cámaras de Comercio, indica que el 84,3% de las pymes pide recursos externos para financiar su circulante.

write-593333_1280-1024x605Por circulante entendemos todas aquellas partidas que están vinculadas al ciclo de explotación o producción de la empresa.

Por tanto gestionar el circulante significa, simplificando, gestionar el tiempo que se tarda en recuperar el dinero invertido en la adquisición de los bienes que se consumen en la actividad productiva. Por tanto la situación de la tesorería presente y previsión futura de la empresa es la que marca y pone de manifiesto la necesidad de tener que acudir a instrumentos financieros que cubran o financien los desfases de tesorería. Los plazos habituales para cubrir el circulante no deben superar 1 año.

Actualmente el Mercado español ofrece a las Pymes diferentes productos de financiación, estando por un lado los tradicionales ofrecidos por la Banca, y por otro la financiación alternativa ofrecida, entre otros, por las plataformas de Crowdlending.

1.  Productos tradicionales

Entre los principales productos financieros tradicionales que ofrecen los bancos para financiar el circulante hasta el plazo de 1 año podemos citar:

Líneas de crédito o póliza de crédito: el banco pone a disposición del empresario una cantidad de dinero hasta un límite y por un plazo determinado, a cambio de un interés periódico y de la devolución de todo. Como costes, tiene los financieros (el tipo de interés) y las comisiones por exceso, por disponibilidad, de apertura, de cancelación y los gastos de estudio, formalización.

Descuento de efectos: la entidad financiera anticipa al empresario el importe de los efectos no vencidos de los clientes, descontando un interés por el tiempo que anticipa y unas comisiones por el gasto de la operación.

Factoringla empresa cede a un banco (factor) las facturas pendientes de cobrar para que las gestione en su nombre a cambio de una comisión, financiando un porcentaje que puede llegar hasta el 90% del valor de las facturas con un tipo de interés que puede ser elevado.

 Confirming: la empresa contrata al banco para que gestione sus pagos y la entidad se encarga de ofrecer a los proveedores la posibilidad de anticipar el cobro de las facturas a cambio de un descuento, tipo de interés más comisión.

Anticipo de factura: el banco anticipa la cantidad de una factura con fecha de pago futura. Cuando el cliente la cobra, le paga al banco esa cantidad

2.  Financiación alternativa

En Grow.ly, plataforma de financiación participada a pymes a través del Crowdlending, hemos diseñado dos productos ágiles, sencillos y transparentes para financiar el circulante de las pymes:

Préstamo hasta 1 año: Ponemos a disposición de las pymes préstamos al plazo que se adapte a sus necesidades (1, 2, 3, …, 6 ó 12 meses) con amortización mensual o bullet, con un tipo de interés de mercado, y una sola tarifa de contratación. Nuestra respuesta de viabilidad a los proyectos presentados es de 48 horas.

Línea de crédito revolving: Ponemos a disposición de las pymes un límite de crédito utilizable en disposiciones recurrentes con vencimientos hasta 6 meses. Según se vayan amortizando las disposiciones el límite vuelve a estar disponible para la pyme.

Los costes para la pyme se reducen solamente a un tipo de interés que cobran los inversores por prestar a la pyme, y una única tarifa de contratación que cobra la Plataforma por la formalización de las disposiciones (sin comisión de cancelación anticipada, ni de estudio, ni disponibilidad, ni exceso)

Si eres empresa y buscas financiación puedes conocer más sobre Grow.ly, visitando nuestra web aquí.