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Analizando el balance de una empresa. Cuenta de resultados (XVI)


Hoy continuamos con el análisis de la cuenta de resultados cuyos posts anteriores podéis ver aquí. El resultado de restar el coste de mercancías vendidas o aprovisionamientos de los ingresos nos da un primer margen que llamaremos Margen Bruto. Este nos permite con un simple cálculo conocer qué porcentaje de beneficio se obtiene con la mercancía vendida.

Hay ocasiones en que las empresas incorporan a este margen una partida denominada              “Trabajos realizados por la empresa para su activo”. Si es de poca importancia podemos prescindir de su análisis, pero si es un importe relevante (Ej: ponerlo en relación respecto al beneficio final de la empresa), sí hemos de darle valor. Este apunte contable refleja gastos que ha realizado la empresa y que reconoce como inversión, ejemplo de ello puede ser un programa informático que incorpora a su inmovilizado, una edificación o inversión en inmueble, una investigación científica etc. Contable y fiscalmente es correcto pero debemos tener en consideración que cuando calculemos el Cash Flow de la empresa hemos de deducirlo pues dicha inversión no genera ingresos monetarios al menos en el año que se contabiliza aunque una inversión en I+D puede generarlos a futuro.

Crowdlending Grow.ly Analisis financiero

Siguiendo con los gastos, al margen bruto hay que deducirle los gastos necesarios para poder vender, que se denominan genéricamente como “Gastos generales”. Distingamos entre fijos y variables. Ejemplo de los primeros son los impuestos por actividad, consumos de energía (como luz o calefacción), limpieza, etc. Variables son aquellos que fluctúan en función de la producción como el gasóleo en una empresa de transporte, gastos de personal cuando hay campañas…

Los principales gastos generales son:

  • Gastos de personal: que incluye tanto las nóminas como los gastos sociales (S.Social) y fiscales (IRPF). En empresas de servicios suelen ser los principales, superiores al CMV. En empresas industriales es a la inversa. Incrementos superiores al IPC sin incrementar actividad deben justificarse. Suele ser oportuno cotejar esta cifra con la cuenta de acreedores del balance pues es un indicador para saber si tienen deudas pendientes con empleados.
  • Otros gastos de explotación: gastos necesarios no relacionados como por ejemplo, la publicidad o los arrendamientos.
  • Amortizaciones: es la cantidad que la empresa reconoce como coste o recuperación de la inversión realizada anteriormente. Es el coste que se imputa a cada unidad producida de la inversión que ha sido necesaria realizar para producirla. No es en sí una salida de fondos y su incremento supone una bajada de los beneficios, pero es constar que para hacer algo hay que invertir previamente. Debe darse atención al volumen de dicha amortización -siempre en relación con el inmovilizado del balance de la empresa- y cualquier cambio significativo debe analizarse, pues incrementos generan menor beneficio y por tanto menor fiscalidad y reducciones suponen mayor beneficio que quizás compensan una racha negativa de la empresa. La amortización es un coste que no supone salida de fondos de la empresa pues ya lo supuso cuando se hizo la inversión, recordad lo que vimos en el balance.
  • Provisiones de gráfico: es reconocer que hay partidas del activo que valen menos que su valor contable. Clientes que no me van a pagar, existencias que se han quedado obsoletas o no son vendibles. Puesto que el balance ha de ser un reflejo fiel de la realidad de la empresa deben darse de baja todos aquellos activos que valen menos de lo que se refleja en el balance.

Junto a estos apartados aparecen “Otros Ingresos accesorios”. Por definición no deben ser relevantes, pero si son recurrentes pueden referirse por ejemplo a un alquiler, a ventas de subproductos…

Una vez deducidas o sumadas estas partidas del “Margen Bruto”, obtenemos el denominado “Margen de explotación. Este nos refleja la eficiencia de la empresa como negocio industrial o de servicios con independencia de la estructura financiera que tenga la empresa. Para que una empresa sea viable este margen debe ser positivo.

Hasta ahora y haciendo una simplificación podríamos decir que, si el margen de explotación es positivo, la empresa podría ser capaz de pagar a todos los elementos que han contribuido a la producción. Pero aún quedan tres grandes acreedores por cobrar: los financiadores, la hacienda y los socios.

Continuará…

Analizando el balance de una empresa. Cuenta de Resultados. (XV)

Continuando con el análisis del balance de una empresa, como próximo ejercicio repasaremos las principales partidas de la cuenta de resultados empezando en este post con las ventas:

Ventas: Es la cifra que representa la facturación del ejercicio. Esta partida refleja los importes netos una vez deducidos los posibles descuentos o devoluciones de ventas. Recordemos que la cifra de ventas no incluye el I.V.A. mientras que las cuentas de clientes y proveedores/acreedores sí, por lo que pueden distorsionar algún ratio.análisis balance

Es necesario tener en cuenta en esta partida algo fundamental: lo vendido o facturado no es lo cobrado. Salvo ventas al contado, siempre hay un desfase entre ventas y cobros que analizaremos al llegar al “Cash Flow”, por eso siempre hay ventas del año N-1 que se cobraran en el año N y ventas del año N que se cobraran en el año N+1 (igual pasará con las compras o gastos).

El estudio de las ventas debe concentrarse en sus modificaciones por variaciones debidas al posible “mix” de volumen y precio. Por ejemplo, si analizamos una empresa aceitera el precio del aceite puede variar en más o menos y alterar la facturación, pero si analizamos los litros vendidos tendremos una visión más exacta para saber si la empresa crece o no.

Conocer la actividad de la empresa es fundamental para poder analizar sus cuentas. Por un lado, una empresa comercializadora generara poco margen, pero requiere generalmente poca inversión (y por tanto amortiza poco). Por otro lado, una empresa manufacturera/industrial generará un mayor margen bruto que alimentará la cuenta de amortizaciones e inversiones.

La cifra de ventas debe reflejar los ingresos recurrentes y principales de las empresas, y debe ser la que “alimente” la cuenta de resultados de la empresa.

Cuando analicemos cuentas provisionales, un buen aliado para contrastar la veracidad de las ventas es recurrir al I.V.A. La empresa, dependiendo de su facturación (+/- 6 mm€), debe presentarlo  mensual o trimestralmente. Al revisarse deben coincidir (Modelo 340 o 347 y el 390 de resumen anual) provisionales con los fiscales.

Pero para vender hay que compra y para ello es necesario tener en cuenta cuánto cuesta lo que la empresa compra o cuánto imputa como coste de lo que la empresa compra. Ello queda reflejado en la línea o cuenta de “Aprovisionamientos” o también llamado  “Coste de Mercancías Vendidas”. ¿Cómo se calcula? Con independencia del sistema de valoración de las existencias (LIFO, FIFO,..… que vimos anteriormente) hay que partir de las existencias que tenía contabilizadas la empresa a final del ejercicio anterior, sumarle las compras del año y restarles las existencias que quedan a final del año.

CMV = Existencias iniciales + compras – existencias finales

Un sencillo ejemplo:

Existencias a 31/12 /N-1: 320.000 €                      Existencias a 31/12/N: 350.000 €

Compras durante el año N: 650.000 €

CMV: 320.000 + 650.000 – 350.000: 620.000 €

Debe distinguirse claramente entre la cifra de compras (650.000 €) y la cifra de consumo (620.000 €). Atención a empresas que acumulan existencias por encima de su crecimiento de ventas, pues contablemente se van a reflejar como una partida positiva en la cuenta de resultados. Imagínense que la empresa le crecen las existencias en 200.000 € y gana 100.000 €. Tiene el beneficio en el almacén y no en cuenta de clientes pendiente de cobrar.

Al ser una ecuación, teniendo tres de los cuatro elementos, pueden calcularse independientemente.

Con estas dos partidas, ventas y CMV tenemos el primer margen o ratio que nos permite conocer la evolución de la empresa. Esta ratio la analizaremos en términos absolutos en € (vs años anteriores) o porcentuales: Margen explotación /  ventas.

Continuará

5 cosas que puedes hacer en Excel para tu empresa

Diariamente las pymes, al igual que las grandes empresas, se enfrentan a multitud de problemas y retos en la gestión de su negocio. El tamaño de una empresa y su plantilla no necesariamente tiene por qué determinar su eficiencia, por ello es importante utilizar de forma correcta la multitud de herramientas informáticas que tenemos a nuestra disposición hoy en día para optimizar la gestión de nuestra PYME.

Una de las herramientas imprescindibles en muchas empresas independientemente de la actividad que realizan y su tamaño es el Excel, que puede ofrecer multitud de funciones y beneficios para todas las áreas de empresa, tanto a los equipos de contabilidad y departamentos financieros como a los equipos comerciales, de administración, recursos humanos, marketing…  conocer su excel

En esta entrada de nuestro blog os damos 5 sencillas ideas de cómo un Excel puede ayudar a mejorar los procesos de tu PYME:

1) Planifica tus Flujos de Caja 

Conocer y controlar el flujo de caja de cualquier negocio es una de los puntos más importantes en la gestión financiera de todas las empresas. Utiliza unas plantillas especialmente diseñadas para ello, listando de forma ordenada los ingresos y gastos para facilitarte tener contralados las previsiones del movimiento diario y mensual de salida y entrada de fondos de una forma muy sencilla. Aquí puedes descargarte la plantilla para empezar a planificar tu flujo de caja

2) Crea tus propias facturas 

A través de un Excel puedes crear tu propio diseño de una plantilla de factura personalizada, incluyendo la información, logo, color y formato que se adaptan mejor a negocio, incorporando además utilidades prácticas como el cálculo automático de impuestos, que facilitan la gestión diaria a las personas de tu equipo ya que tan solo tendrían que rellenar los datos básicos para emitir las facturas, sin necesidad de usar ningún otro software específico para ello.

3) Simulador de cuadro de amortización 

Antes de acudir a solicitar financiación a tus proveedores financieros, te aconsejamos que previamente planifiques qué plazos encajan mejor a tus necesidades de financiación y a tu capacidad de reembolso, utilizando los simuladores de cuadro de amortización, donde tan solo tendrías que rellenar el importe que necesitas, el tipo de interés y el plazo de amortización. Con estos cuadros podrás calcular las cuotas mensuales de amortización resultantes a diferentes plazos, lo cual te ayudaría a mejorar las previsiones de tu tesorería y realizar una solicitud de financiación acorde a tus necesidades. Puedes encontrar ejemplo sobre cómo utilizar estas plantillas aquí

4) Gestiona tu plantilla  

La gran mayoría de las pymes no cuenta con un departamento especializado de recursos humanos. A través de un Excel puedes llevar el control de las vacaciones tú de plantilla o programar los diferentes turnos de trabajo. Además, utilizando herramientas como Dropbox o Google Drive, se pueden compartir calendarios, planificar de forma ordenada las tareas asignadas a tu equipo identificando su grado de avance o fechas de entrega…

5) Conoce a tus clientes 

Conocer a tus clientes te ayuda a crear una adecuada estrategia de marketing, reaccionar a tiempo cuando pierdes un cliente o poder tener un detalle especial en días como, por ejemplo, su cumpleaños. Con una hoja excel puedes crear tu base de datos unificada de clientes, con la información que necesitas saber para una adecuada política comercial con datos como su última fecha de compra, los productos que consume, información personal… y todo esto sin el coste de un CRM profesional que para una empresa pequeña puede resultar más innecesario.

Analizando el balance de una empresa. Cuenta de Resultados. (XIV)

Continuando con el análisis de la cuenta de resultados, nos valdremos de una serie de ratios (cualitativos y cuantitativos) que nos permiten enfoques y visión de conjunto.

Cualitativos: Entre otros veremos

  • Los ingresos de las empresas son producto de las ventas de bienes y/o servicios. Ello determinará sus principales márgenes.
  • Aunque ya esté visto, se ha de analizar dónde está el grueso de las ventas, si son productos de nuevos lanzamientos, productos consolidados o ya en decadencia
  • Son ventas nacionales o exportaciones.
  • Muchos sectores tienen ratios de eficacia en relación con sus medios o inversiones. Ej: en el comercio se usan habitualmente ratios como ventas/empleado o ventas/m2 de superficie, imaginaros cómo ha cambiado estos ratios con la aparición con las ventas “online” vs grandes almacenes. En transporte pasajeros se usa habitualmente el ratio de ocupación de asientos, en el sector del automóvil el de los trabajadores por coche fabricado o en el sector lácteo litros/vaca…Análisis de un balance

Cuantitativos:

Lo primero que tenemos que pensar es si la empresa utiliza los medios contables a su alcance para minimizar ingresos/gastos o no. Ejemplo de ello son empresas que activan gastos (vía trabajos realizados para el inmovilizado,…) contabilización de existencias (lifo, fifo,…) amortizaciones lineales o aceleradas, leasing…

Utilizaremos tres bloques de ratios que nos permitan 1) Una visión horizontal, y por tanto una evolución hacia el pasado 2) Una visión vertical que nos aporte los márgenes o distribución de gastos  y 3) Proyecciones con visión de futuro.

Con una visión horizontal veremos….

  1. El análisis de la evolución pasada debe contemplar un mínimo de tres años. Deben conocerse situaciones anómalas o extraordinarias que pudieran distorsionar la evolución de la sociedad (ingresos o perdidas extraordinarias, integración o segregación d empresas,..) de empresas, o que tengan periodos de maduración de productos que excedan un ejercicio (astillero, promotor, …).
  2. Analizaremos los cambios que puedan producirse en unidades monetarias pero también en volúmenes. Ej.: Una empresa aceitera puede vender menos en euros pero más en litros ante una bajada de precios del aceite. No sirve que el analista diga lo que es obvio: “la empresa ha vendido más o ha vendido menos”, hay que investigar el por qué, pues de otra forma podemos estar castigando a una empresa que lo ha hecho bien y premiando a otra que lo hizo…no tan bien.

Con una visión vertical conoceremos cómo se distribuyen o imputan los gastos en los que incurre la empresa para vender su producto: compra de mercancías, gastos de personal, gastos financieros, consumo del inmovilizado (amortizaciones),… hay gastos que pueden periodificar y repartirse en varios ejercicios. Nosotros, como analistas financieros, estaremos más interesados en saber cuándo se ha pagado de lo que se ha consumido más que cuánto y eso lo veremos con el análisis de flujos. Ejemplo: Un tema recurrente, despidos por reconversión, se pagan las indemnizaciones este año pero podría repartirse como gasto o inversión en varios ejercicios.

Puesto que la asunción de riesgo debe realizarse con una visión de futuro de lo que ocurrirá, y para esto desgraciadamente querido lector no hay bola de cristal, debemos analizar cuándo nuestra préstamo o inversión es a medio/largo plazo, las proyecciones de las empresas, que para empezar no todas tienen. Al analista se le pide un cierto espíritu crítico o, mejor dicho, realista de lo que plantean las empresas. Ninguna empresa que se precie, salvo que sea para justificar despidos, presentará proyecciones a la baja. ¿Qué mínimos debemos contemplar? Algunas pistas: no hay crecimiento de ventas sin aumento de circulante (si vendó más, tendré más cuentas de clientes), generalmente en sectores industriales una empresa debe invertir todos los años al menos lo que amortiza, ¿puedo vender más estando en ciclo recesivo?, ¿contemplan en las proyecciones la amortización de mi préstamo?…

Con una visión global pensemos que, al igual que el balance, la cuenta de resultados tendrá su propia estructura dependiendo del tipo de actividad. Así por ejemplo, en una empresa de servicios, el margen bruto será mucho mayor que una industrial pues la materia prima tendrá menos peso y los gastos de personal si lo tendrán.

Continuará

Analizando el balance de una empresa. Cuenta de Resultados. (XIII)

Una vez terminado el análisis del balance vamos a iniciar el análisis de la cuenta de resultados también llamada de Pérdidas y Ganancias. Pero, antes de empezar vamos a buscar un símil que esperamos ayude a una mejor comprensión de la interrelación entre ambos estados financieros:

Pensemos en un caudal de agua que discurre montaña abajo. Hay épocas del año que baja con más intensidad (deshielo) y otras con menos (verano). Pensemos que el agua se almacena en un embalse que regula las cantidades que pueden pasar o que se pueden almacenar. Ahora pensemos en el flujo monetario de una empresa, a lo largo del año puede tener más intensidad que otras: ventas de temporada, pagos de impuestos, amortizaciones préstamos… Estaríamos hablando de la cuenta de resultados como flujo dinámico de fondos generados por la empresa. Pensemos en el balance, donde están retenidos los flujos generados hasta que se cobran o pagan los bienes y servicios. Sería el equivalente a esa presa o embalse donde quedan retenidos los saldos hasta que se cobran o pagan.crowdlending análisis financiero cuenta de pérdidas y ganancias

Siguiendo con el símil. ¿Se puede beber o utilizar toda el agua almacenada en un embalse? No, al final hay agua cenagosa que no puede usarse. ¿Tiene valor todo lo que aparece en un balance? Tampoco, hay bienes (existencias),cuentas a cobrar (clientes) u otro tipo de activos (participaciones en filiales, ciertos intangibles..) que tampoco tienen valor. Veremos a lo largo de los próximos blogs como encontraremos más similitudes y como la dinámica del responsable de la presa abriendo o cerrando el grifo para que salga más o menos agua, dependiendo de ello el nivel del embalse, puede parecerse a cuando en la empresa se regulan los plazos de cobros y pagos, en general la tesorería, y de ello depende el saldo de clientes y proveedores y por tanto el balance. Hechas estas apreciaciones, comencemos:

La cuenta de resultados es el reflejo de la actividad de la empresa en un periodo de tiempo, generalmente un año, hay empresas que inician actividad contemplan plazos menores así como empresas que cierran o se fusionan. La cuenta de resultados representa las ventas y los costes que la empresa ha imputado durante un periodo de tiempo, que no es lo mismo que decir lo que ha cobrado o pagado en el ejercicio.

El análisis que vamos a realizar lo haremos desde la óptica de un financiador (proveedor de dinero)  y por tanto lo enfocaremos como un medio (capacidad de reembolso) y no como un fin (para eso están los consultores o los accionistas).Cuando lo hacemos como financiadores debemos ver en ello dos objetivos: continuidad del negocio y generación de fondos (dinero).

  • Continuidad: Saber si generan beneficios de forma regular (sin recurrir a extraordinarios) y por tanto generalmente la empresa se mantendrá y el accionista seguirá apoyándola pues tiene valor por sí misma.
  • Generación de fondos: La cuenta de resultados supone el punto de partida para analizar la generación bruta de dinero (cash-flow) de la empresa y por tanto la forma normal de devolver lo que debe.

La cuenta de resultados mide la eficiencia de una empresa en la medida que nos facilita un resultado económico. Esta cifra objetivamente está bien, pero no es suficiente si no puede relacionarse con más información. Para empezar hay veces en que leemos aberraciones en la empresa cuando los términos ganancias se confunden con ingresos. Salvando este punto, en ocasiones para valorar la calidad de una empresa nos dicen “la empresa XXXX va muy bien pues gana dinero” pero la historia nos dices que esto no es suficiente.

Necesitamos un marco de referencia para valorar esas ganancias:

  • Cuánto gana una empresa comparándola consigo misma en ejercicios anteriores – concepto absoluto.
  • Cuánto gana la empresa comparándola con empresas similares del mismo sector – concepto relativo.
  • Cuánto pensamos que va a aganar la empresa en futuros ejercicios –proyección.
  • Cuánto es el capital invertido en la empresa.

Para ello a lo largo de los próximos blogs intentaremos dar claves para entenderlo mejor.

Invertir a largo plazo vs. invertir a corto plazo

Aunque las inversiones en préstamos a corto plazo ofrecen ventajas respecto a la liquidez más inmediata es importante considerar las razones por las que es bueno, no sólo diversificar entre multitud de empresas distintas, sino también de plazos.

¿Por qué las empresas se financian a distintos plazos?

Un aspecto determinante en el momento de tomar una decisión de financiación por una empresa es cuál es la finalidad de la financiación y en consecuencia cuál es el plazo al que me debo financiar.

Vamos a agrupar las finalidades de financiación en tres grandes grupos:

  • Financiación de aspectos del circulante (compras a proveedores, pagos de impuestos, etc.): Son necesidades derivadas de la actividad propia de la empresa, así compro material para transformarlo (en la transformación también está el pago de nóminas o impuestos entre otras) y venderlo, ello conlleva un plazo entre que compro, transformo, vendo y cobro que puede oscilar entre 3 y 6 meses, de ahí que lo razonable sea financiarse en esos periodos.
  • Financiación del inmovilizado material: Se trata de la compra de maquinaria o existencias. En el caso de la maquinaria lo lógico es adaptar la financiación a plazos que se adecuen al periodo de amortización o bien a periodos algo más cortos si la empresa tiene parte de su propia financiación y está en un proceso de crecimiento donde la amortización de sus inversiones en maquinaria se realiza en periodos más cortos de lo habitual. Lo técnicamente lógico es financiarse a 24/36 meses o incluso a 12 si estoy en periodo de crecimiento rápido.
  • Adquisición de edificios o instalaciones complejas: requerirá financiaciones más amplias que podrían oscilar entre 5 y 20 años en función de cada caso, financiaciones a las que Grow.ly no entra en estos momentos.

En definitiva, cada aspecto que se financia tiene su plazo y existe riesgo en financiarse en plazos inadecuados a las necesidades concretas.

¿Cuánto tardo en recuperar una inversión?

Foto blogPara el inversor un elemento a valorar es cuál es el plazo en el que recupero el capital invertido. Es evidente en operaciones bullet es a 3 o 4 meses donde tanto capital como intereses se cobran a vencimiento. Sin embargo, hay que valorar adecuadamente la devolución cuando la operación es a mayor plazo. Así, en un préstamo a 12 meses con cuotas mensuales, el retorno de capital se va produciendo mes a mes a lo largo de los 12 meses, de esta forma a los 3 meses se ha recuperado un 24,5% del capital, un 49,4% a los 6 meses y un 74,5% a los 9 meses, de forma que el riesgo se reduce en cada cuota. Algo parecido ocurre en operaciones a 24 meses donde a los 6 meses se ha amortizado ya un 24% del capital invertido, un 48,75% a los 12 meses y un 74% a los 18 meses.

En consecuencia, el capital recuperado se puede volver a invertir en nuevas operaciones minimizando de nuevo el riesgo al diversificar las operaciones. Elemento clave en cualquier inversión.

Aspectos a tener en cuenta respecto a la rentabilidad

El último elemento a tener en cuenta es el efecto de la rentabilidad en operaciones a corto versus largo plazo. Puesto que en el modelo de crowdlending existe un periodo de subasta en el que la operación está en la plataforma, para cada reinversión existen periodos no hábiles de intereses. De esta forma, una operación a 12 meses versus operaciones a 3 meses, se obtiene una rentabilidad extra derivada de este aspecto. Si suponemos periodos medios de subasta de 10 días la rentabilidad de una operación de 12 meses es casi un 6 % mayor a la de 3 meses si suponemos el mismo tipo de interés, y cerca de un 12 % si la operación es a 24 meses versus operaciones a 3 meses. En definitiva existe una rentabilidad extra derivada de no tener periodos ociosos entre operación y operación. Asimismo al ser préstamos que a día de hoy tienen menos inversores realizando ofertas también es más fácil obtener una rentabilidad mayor por ellos.

¿A mayor plazo, mayor riesgo?

Otra de las razones por las que en multitud de ocasiones los inversores tienden a participar más en plazos menores es porque estos se asocian a un menor riesgo. Aunque sí es cierto que a corto plazo la situación financiera de la empresa es más difícil que cambie, también es verdad que para una empresa es mucho más cómodo pagar 50.000€ a 12 o 24 meses asumiendo cuotas mensuales menores que de una sola vez tener que aportar ese importe más los intereses.

Analizando el balance de una empresa (XI)

En el último capítulo de nuestro blog de “análisis de balances” analizamos el concepto de Activo Circulante Neto (ACN). Allí comentamos que el crecimiento de las empresas implica generalmente un crecimiento del ACN. Hoy veremos que podemos llevar este ratio a días para una lectura más fácil del mismo.

IMAGEN BLOG

Yéndonos al ejemplo del capítulo X veíamos que el ciclo de maduración en días era de 105 días (60 días de existencias, 90 días de cobro medio de clientes y 45 días de plazo medio de pago a acreedores y proveedores). No obstante una política comercial más agresiva dando mayor crédito comercial- a pesar de la oposición del Director Financiero de la empresa- amplió el plazo de cobro de 90 a 120 días llevándose el ciclo de maduración a 135 días. Este un buen indicador para comparar con el mismo ciclo de años anteriores. Cambios significativos deben aclararse y justificarse.

Generalmente nos preguntamos cuál es el nivel de deuda financiera a corto plazo que una empresa debe tener. Una aproximación a la misma es conocer el nivel de compras-teóricas – diarias que hace la empresa. Con un simple ratio de Compras/ 365 días, nos da un importe en euros. Si multiplicamos este importe por los días del ciclo de maduración nos ofrece un importe teórico máximo de financiación a corto plazo.

En este punto nos remitimos a lo que comentamos en los primeros blogs, los ratios son como las analíticas de un paciente. Un indicador por si mismo no suele tener significado si no se conoce al paciente y sus hábitos de vida. Al igual que un doctor no es un programa informático sino que interpreta los análisis junto a otros factores, el analista debe hacer lo mismo con los ratios.

Un último apartado del análisis horizontal del balance es relacionar los activos con los pasivos por su nivel de vinculación o garantías.

Las situaciones más habituales son las siguientes:

  • Activos fijos (terrenos, inmuebles,..) hipotecados en garantía de pasivos financieros generalmente a largo plazo y que suelen responder a financiación directa. Ej: compro un inmueble con un préstamo, hipotecando el bien que compro.
  • Activos fijos (maquinaria,…) comprados con condición resolutoria, es decir, que si no se pagan en su totalidad pueden revertir al vendedor, pues mantiene un derecho sobre ello.
  • Activos en régimen de leasing o arrendamiento financiero. Propiedad condicionada al pago de las cuotas.
  • Afectaciones o pignoraciones (*) de cuentas de clientes en garantía de deudas.
  • Afectaciones o pignoraciones de las existencias en favor de acreedores. No suele ser muy habitual pues cualquier modificación de las existencias pignoradas – como una venta – implica el control y despignoración de las mismas siendo muy costoso el proceso con riesgo de bloquear la actividad comercial.
  • Saldos de tesorería, saldos en bancos, – generalmente clasificados como inversiones financieras– pero que en la práctica no son disponibilidades líquidas pues son saldos bloqueados en garantía del buen fin de financiaciones.

(*) la pignoración es un derecho real de garantía que implica su formalización en documento público (ante fedatario público) para que surta efectos ante terceros.

Analizando el balance de una empresa (X)

Hace unas semanas hablábamos del análisis horizontal del balance y comentábamos el Fondo de Maniobra. Hoy nos centraremos en el Activo Circulante Neto. ¿Cómo lo definimos?

La forma más encilla es indicar como se calcula: saldo de existencias + saldo de clientes – saldo de proveedores y acreedores.

ACN = Existencias + clientes – Proveedores –Acreedores.

Su gran diferencia respecto al ratio de Fondo de Maniobra es que excluimos las partidas financieras o no afectas a la explotación, por lo tanto no incluimos ni tesorería o similares en el activo ni deuda financiera a corto plazo en el pasivo.

analizar

Por tanto son las partidas del balance que están en relación directa con las ventas de la empresa. A mayores ventas generalmente habrá mayores existencias, mayores saldos de clientes y mayores saldos debidos a proveedores y acreedores. Con ello pretendemos conocer cuáles son las necesidades líquidas que las empresas requieren para financiar su crecimiento orgánico, dado que generalmente incrementos de ventas suelen implicar incrementos de las partidas incluidas en el ACN.

Cuando el ACN lo ponemos en relación con las ventas, vemos que tiende a mantenerse en porcentaje o términos relativos, pero crece en términos absolutos. Con un sencillo ejemplo lo veremos mejor:

EMPRESA XXX                    AÑO N                                      AÑO N +1                                                

VENTAS                                   10.000.000 €                      12.500.000 €

CLIENTES                                2.500.000 €                         3.130.000 €

EXISTENCIAS                        1.500.000 €                         1.870.000 €

PROVEEDORES                    -1.130.000 €                       -1.400.000 €

ACN                                           2.870.000 €                         3.600.000 €

VARIACION ACN                                         730.000 €

Para hacer fácil el cálculo hemos asumido que los plazos de fabricación (60 días), cobro (90 días) y pagos (45 días) se mantienen invariables en los dos ejercicios. Por ello el ACN sobre facturación se mantiene en un 28/29%. No obstante, un incremento de facturación del 25%, implica un crecimiento en términos absolutos de 730.000€ que hay que financiar. Como regla general una empresa que crece -aunque no invierta- siempre tendrá un crecimiento de ACN, lo que le drenará liquidez y debemos analizar cómo financia esa empresa dicho crecimiento de ACN. Curiosamente cuando una empresa decrece, también lo hace su ACN y se genera liquidez.

Si la empresa para crecer opta por sacrificar plazo de cobro (es decir da más plazo a sus clientes para pagar, más crédito comercial) sus necesidades serán mayores. Ej Si la empresa XXX ampliara plazo de cobro de 90 a 120 días su cuenta de clientes pasaría a ser 4.150.000 €, siendo su ACN del año N+1 del 1.766.667 € y por lo tanto requerirá mayor financiación para su crecimiento. Una disputa habitual en las empresas entre el Dep Comercial y el Financiero es por temas como este. ¡Ya sabéis por que!.

Cualquier cambio significativo en el porcentaje de ACN sobre ventas debe ser analizado pues aunque justificado (mayor crédito comercial, acopio de existencias o pronto pago a proveedores entre otros motivos) implicará mayor necesidad de financiación, por ello es importante ver siempre el histórico de la empresa.

Continuará

Analizando el balance de una empresa – pasivo a corto plazo (VIII)

Una vez analizados los pasivos a largo plazo de la empresa en el post anterior, pasamos a detallar lo que se denominan pasivos a corto plazo.

Dentro de este también llamado pasivo corriente podemos distinguir entre aquellos pasivos que surgen de forma “espontanea” y aquellos que la empresa contrata con la finalidad de aportar liquidez puntual a la empresa.

imagen calculadora blog

¿Qué podemos considerar como financiación o pasivo espontaneo? Todas aquellas deudas que la empresa contrae por el simple hecho de estar operativa. Son dos partidas fundamentales: la cuenta de proveedores y la cuenta de acreedores.

¿Qué refleja la cuenta de proveedores? En esta cuenta se contabilizan todos los importes procedentes de compras siendo el saldo el importe pendiente de pagar a la fecha del balance. El saldo de la misma está directamente relacionada con dos factores: El volumen de compras y el plazo de pago. El volumen está función de las compras y el saldo pendiente de pago suele ser una ratio o proporción que se mantiene en el tiempo. A mayores compras  (y generalmente motivado por mayores ventas) el saldo de la cuenta de proveedores suele aumentar. Hay veces que sube más de lo previsto y suele responder a pedido puntuales de inicio de año o cuando el empresario prevé una subida de precios y quiere hacer acopio, pero en el tiempo es un ratio que se suele mantiene.

El saldo de la cuenta de proveedores es un crédito que recibe la empresa de sus suministradores y hay que verlo como tal, es decir como una deuda que tiene que pagar la empresa y que generalmente se pagará con el “cobro de sus ventas” (¡no con sus ventas!). Los proveedores de las empresas, al igual que haría un acreedor financiero, ponen límite al importe máximo que puede deberles un cliente. En ocasiones los proveedores exigen a sus clientes avales bancarios para seguir vendiéndoles a crédito.

El plazo de pago a los proveedores depende de la capacidad de negociación de ambas partes. De todos es sabido que las grandes empresas pagan en plazos mayores que las menores y aunque se intenta legislar para que esto no ocurre, no siempre está claro desde que momento se considera la deuda del proveedor (entrega de la mercancía, albarán, factura,…).

El cálculo del plazo de pago es sencillo y con los datos que nos aportan los estados financieros podemos obtenerlo:

(Saldo cuenta de proveedores / Compras netas del año) x 365

Con esta sencilla fórmula obtenemos en días el plazo medio de pago. (En el activo circulante ya obtuvimos el plazo de cobro). Es un plazo medio aproximado de todos los pagos pues  lógicamente los hay al contado y otros a mayor plazo. Lo importante no es ver si aumenta un día más o menos, sino ver la tendencia entre ejercicios.

Un sencillo ejemplo: La empresa Cerlersa tiene a fin de año saldo de proveedores por 750.000€ habiendo realizado compras en el ejercicio por 6.500.000 €. ¿A qué plazo paga?:

Resultado: 750.000€/6.500.000€ x 365 = 42 días de plazo medio de pago.

Variaciones importantes en plazos respecto a ejercicios anteriores pueden tener diversas lecturas: Aumento de plazo, puede ser problemas de pago o también que se han negociado condiciones mejores con el proveedor. Disminución: Los proveedores han reducido el plazo de cobro – ¿desconfianza? – o puede que hayan negociado descuentos por pronto pago. Como veis no hay contestación positiva o negativa, lo importante es saber si se han producido cambios significativos, y si los hay, habrá que preguntarlo.

¿Qué movimientos tienen la cuenta de proveedores durante el año?

Al inicio del ejercicio la cuenta de proveedores es el saldo de las compras aún no pagadas a proveedores, generalmente del año anterior. Durante el año se le van sumando los importes debidos por compras del año y se le van restando los pagos derivados de las mismas quedándonos finalmente con un saldo final de pagos pendientes a proveedores, que generalmente son debidas a compras del año que termina.

Si la cuenta de proveedores es lo que debemos por lo que compramos y lo que compramos pasa por la cuenta de existencias, todas estas cuentas deben estar relacionadas. Veamos cómo.

Ejemplo: La empresa Aguas de Quintana SL nos aporta la siguiente información:

  • Existencias iniciales al 1/1/2015: 500.000 €
  • Existencias finales 31/12/2015: 575.000 €
  • Pagos pendientes proveedores al 1/1/2015: 350.000 €
  • Pagos pendientes proveedores al 31/12/ 2015: 325.000 €

El Coste de las Mercancías Vendidas (aprovisionamientos +/- variación de existencias) que no son las compras del año sino las mercancías vendidas, es un importe que obtenemos de la cuenta de Pérdidas y ganancias y son 1.200.000 €.

Con toda esta información podemos saber:

  1. a) Cuanto ha comprado en el año:

CMV= Existencias iniciales + compras –existencias finales= 1.200.000,

1.200.000 € = 500.000 € + Compras – 575.000 € por tanto Compras son: 1.275.000 €

  1. b) Cuanto ha pagado a los proveedores en el año:

Saldo inicial de proveedores + compras – saldo final = pagos a proveedores

350.000 € + 1.275.000 € – 325.000 € = 1.300.000 €.

  • Por lo tanto sabemos que la empresa ha comprado mercancías por 1.275.000 €
  • Ha consumido mercancías por 1.200.000 €
  • Ha pagado mercancías por 1.300.000 €

Nos quedamos con estos datos, que nos será muy útiles cuando analicemos el cash-flow real de la empresa  en próximas entradas en nuestro blog.

Analizando el balance de una empresa – pasivo a largo plazo (VII)

Una vez analizados los fondos propios de la empresa en el post anterior pasamos a detallar lo que denominan pasivos a largo plazo.

ID-100364638En primer lugar hay unas cuentas que en ocasiones cuesta encuadrar: Periodificaciones y subvenciones. Tanto unas como otras son dinero que ya han entrado en la empresa (los ha cobrado) pero que se reconocerán como ingreso en la cuenta de pérdidas y ganancias según se alcancen determinados hitos. En el caso de las subvenciones, aparece como deuda pues aunque se haya cobrado generalmente están sujetas a cumplir unos requisitos (realizar una determinada inversión, contratar un determinado número de personas,…) Cuando se cumplen dichas condiciones se reconocen como ingreso. Recordemos que cuando la Administración adelanta una subvención generalmente solicita un aval que responda del buen fin de la misma.

En determinadas ocasiones las empresas – de volumen significativo – pueden emitir deuda a largo plazo con la particularidad de que a cambio de una mayor rentabilidad para el inversor, este admite un mayor riesgo que un acreedor ordinario, aunque menos que los accionistas. Se denomina en términos generales “deuda subordinada”. Puede que el cobro de los intereses o el reembolso del capital estén subordinados al hecho de que la empresa alcance determinada rentabilidad o simplemente a que en caso de liquidación de la empresa sus titulares sean los penúltimos en cobrar, justo antes que los accionistas.

Pero ordinariamente en el mundo de las pymes  nos encontraremos que las deudas a largo plazo de las empresas suelen ser financieras y en ciertas ocasiones comerciales. Dentro de las financieras lo más habitual es el préstamo bancario y las operaciones de arrendamiento financiero o “leasing” quedando el mundo de las emisiones de bonos u obligaciones para las grandes corporaciones pues sus requisitos de emisión son largos y costosos (requieren autorización administrativa – CNMV- rating de agencias – S&P,..).

Dentro de los préstamos lo más habitual es la relación denominada bilateral, entre un banco y una empresa, aunque cuando el volumen que se demanda es alto entran en juego los llamados préstamos sindicados en los que una serie de bancos acuerdan prestar a una empresa diferentes cantidades pero en igualdad de condiciones de precio y plazo.

El leasing es una figura legal que bajo la apariencia de un contrato de alquiler existe la financiación del bien alquilado. Puede ser inmobiliario o mobiliario y lleva aparejado una serie de ventajas fiscales pues las cuotas son desgravables prácticamente en su totalidad (en el préstamo solo los intereses y la cuota de amortización del activo). En la práctica lo que genera es un aplazamiento o diferimiento en el pago de impuestos. El bien financiando o leasing debe aparecer igualmente en el activo del balance. Normalmente al finalizar el leasing el bien pasa a ser propiedad del arrendatario (empresa)

Tema diferente es el renting  que siendo un compromiso de pago, como el alquiler de una oficina, no consta en el pasivo.

Para que una operación se considere largo plazo debe tener una duración superior a 12 meses debiéndose contabilizar a corto la parte del préstamo (próximas cuotas) que vencen a corto. Hay ocasiones en que se contratan operaciones a 13 meses para poder maquillar el balance u operaciones con renovaciones automáticas que se clasifican como largo cuando debieran estar como corto.

Es normal que nos encontremos que para acceder a la financiación a largo plazo los prestamistas soliciten garantías adicionales a la propia solvencia de la empresa. Garantías reales (generalmente hipoteca del bien financiado) o personales de los socios es habitual encontrarse  y deben ser contrastadas con la CIRBE (Central de información de riesgos del Banco de España). Estos avales o garantías son las denominadas fuentes secundarias de reembolso que en otra sesión comentaremos.

¿Por qué se endeuda una empresa a largo plazo? El fin básico es dotar al balance de una estabilidad que le permita financiar sus activos fijos con deuda permanente. No siempre los socios quieren o pueden aportar los fondos a largo que la empresa requiere. También hay razones financieras que hacen más interesante a las empresas endeudarse  (“apalancarse” sobre todo en épocas de tipos de interés bajos) que pedir dinero a los socios.

No olvidemos que hay partidas en el activo a corto que como ya vimos no son tales: Existencias que no se venden, clientes que no nos pagan o pagan a largo plazo,.. todas estas partidas también es conveniente financiarlas a largo plazo Este difícil equilibrio lo valoraremos más adelante cuando analicemos el “fondo de maniobra”.

También puede haber deudas comerciales a largo plazo y son habituales cuando un proveedor (generalmente de inmovilizado: maquinaria, edificio,..) te permite pagarle a largo plazo. Es una ventaja pues te evita tener que buscar financiación bancaria y engordar tu CIRBE.

Atención, cuando veamos que a largo plazo hay deudas con Hacienda Pública o Seguridad Social. Suelen evidenciar que han existido problemas de liquidez y la empresa ha solicitado aplazamientos (con el consiguiente coste e incluso avales).

Por último, en ocasiones entre “otros pasivos financieros” o “otras deudas a largo” se pueden encontrar aportaciones de los socios que no se han formalizado como recursos propios. Hay que ver su evolución de ejercicio en ejercicio pues no hay ningún “papel” que los documente y pueden ser retirados en cualquier momento. En más de una ocasión una solicitud de financiación se ha destinado a cancelar dichas aportaciones.

Las deudas financieras deberían ser desde un punto de vista “ortodoxo” canceladas con el cash-flow generado por la empresa.

Por último pensemos que los flujos de caja de las empresas no son como un reloj y si bien las deudas a largo plazo tienen un calendario de amortización predeterminado, los cobros de las empresas no lo son. Este es uno de los motivos por los que las empresas recurren a las financiaciones a corto plazo….. tema que veremos en próximas entradas en nuestro blog.